domingo, 16 de noviembre de 2014

La ANECA del saco

Tras 20 años de profesión estoy recibiendo indicaciones sobre lo que se espera de mí, por primera vez.

Cuando llegué a la universidad me extrañó que nadie me diera la más mínima indicación sobre el comienzo del curso, la forma de examinar, o el procedimiento para cambiar una clase de fecha (si es que existía). Luego descubrí que en esa ausencia de responsabilidades cada uno hacía lo que quería, y había profesores que deban por acabada la asignatura cuando faltaba el 20% de las clases porque "habían acabado el temario", otros que añadían clases obligatorias fuera de horario porque "no les daba tiempo a acabar el temario" (y si esas clases eran en el horario de otra asignatura, peor para ella). La gran mayoría se movía con mucha sensatez en esa desorganización, pero por pundonor y responsabilidad personales, nada más.

Ahora empiezo a recibir correos en los que, por ejemplo, pone "Para organizar la docencia de este semestre, la Facultad ejerció sus competencias..." (sic). Esta frase me ha llamado la atención, porque creo que es la primera vez que recibo un correo de esa Facultad, y estoy tentado de asumir que es la primera vez que ejerce tales competencias. ¿Qué ha cambiado para que ahora haya responsables académicos que ejerzan competencias que llevaban décadas dormidas? ¡¡¡QUE VIENE LA ANECA DEL SACO!!!! Resulta que ha aparecido un ente informe y misterioso que tiene potestad para revisar toda la documentación generada y preguntar a todos lo agentes implicados en el proceso académico. Un ente al que no es fácil coartar, amenazar ni someter. Ese ente se llama ANECA (Agencia Naicional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). Oír hablar a un Decano o Vicerrector de la ANECA recuerda irremediablemente a un niño pequeño hablando del "hombre del saco": un personaje terrible, despiadado y muchas veces arbitrario... y de ficción.

Parafraseando un viejo chiste, las titulaciones universitarias españolas no son ni buenas ni malas, son mentira. O al menos eso eran hasta hace poco. Por poner un solo ejemplo (que si no me enrollo demasiado) un proyecto final de carrera que exigía un año de dedicación computaba por 12 créditos, cuando un año entero de asignaturas computaba 75. El miedo a la ANECA lo es en realidad a que se hagan públicos los absurdos y dejaciones de competencias que se han producido en este ambiente cerrado y endogámico que es la Universidad. Y ese miedo está moviendo a ejercer una autoridad que hace años que se dice que no existe porque la "libertad de cátedra" no lo permite. Pues resulta que se existe y que por fin se va a ejercer activamente y no solo por omisión. Ahora toca elegir autoridades académicas ejecutivas y no meros presidentes de la comunidad de vecinos.

Para otro día dejo lo absurdo de los procedimientos de la ANECA, lo excelente de muchas titulaciones y procesos universitarios, que la cosa universitaria tiene muchas aristas.

La imagen se la he copiado a Vicente Cruz, copiando a Miguel Ángel Díez, espero que no les importe, si no, no tiene más que decirlo ;-)

sábado, 15 de noviembre de 2014

Las semanas de la ciencia y sus padrinos

Cuando hay masa crítica las cosas se notan más. La ciencia y su conocimiento público no son empeño de una semana, sino de todos los días. Aun así, desde hace unos años, se intenta concentrar actividades en unos pocos días de forma que se alcance masa crítica y los medios de comunicación se den por aludiddos amplificando la repercusión social. Son las "semanas de la ciencia" y se celebran en noviembre.

Siempre me ha parecido muy difícil encontrar icnografía que represente "la Ciencia", o es muy sesgada hacia una ciencia concreta (como una foto de Einstein o de material de laboratorio de vidrio), o demasiado abstracta (como el hombre de Vitruvio o "el Flammarion") o ambas (como un átomo de Rutherford o una sucesión de homínidos). Tanto más difícil es encontrar personajes que la encarnen. Las semanas de la ciencia se colocan, aproximadamente, entre el 9 y el 15 de noviembre. El 9 en recuerdo del nacimiento de la que fue conocida como Hedy Lamarr (que nació con otro nombre menos "artístico"), y que aunque se hizo famosa como actriz en el primer Hollywood, estudió ingeniería y es autora de una patente relevante sobre sistemas de comunicaciones inalámbricos. En su honor se celebra el día internacional de los inventores. El 15 en recuerdo de Alberto Magno, un obispo cristiano que en el siglo XIII estudió a griegos y árabes y escribió sobe todas las ciencias de su tiempo. Sin duda un gran sabio en tiempos poco dados al conocimiento.

No deja de ser curiosa la pareja: un hombre y una mujer, 7 siglos de separación, ambos dedicados al conocimiento, ¡pero también al culto de masas! Y desde luego alejados de los estereotipos de la bata o la aventura (Indiana Jones y demás). Sea como fuere, aún quedan algunos días de las semanas de la ciencia, así que vamos a la calle a hacer ruido y que se note que existe.

Programa de las Semanas de la Ciencia en Pamplona

viernes, 7 de noviembre de 2014

La precariedad de la investigación es global

En los últimos años la financiación de la investigación ha caído muy significativamente, y eso ha oscurecido otras evolciones si cabe más preocupantes. El dinero que hay (independientemente de su cantidad) es cada vez más enrevesado de gestionar: convocatorias complejas, plazos cortos, gastos no elegibles, justificaciones de gastos complejas, retrasos en la liberación de forndos, auditorías tardías que pretenden revertir concesiones ... Y todo esto arrastra a las personas que se dedican a la tarea: las condiciones laborales de las personas dedicadas a este sector son lamentables.

Uno está tentado de achacar estas miserias a la idiosincrasia patria, o incluso a algún ministro concreto (como el que se esconde en el teclado). No, la cosa es mucho peor. Son tendencias globales. Y para muestra una jornada organizada por la NTEU (the union for higher education staff across Australia). Algunos datos extraidos del vídeo: más del 75% de la investigación está hecha por investigadores con contrato temporal. Los contratos temporales, aunque encadenados, tienden a ser cortos (p. ej. 17 contratos en 19 años). Y la tendencia en un rángo de décadas es a empeorar. La jornada la grabaron en vídeo, y por la magia de las redes sociales me ha llegado, vease:



NTEU expert seminar #2- Off Track – Research Staff and Insecure Employment in Australia from NTEU TV on Vimeo.

Desde mi punto de vista esta atrofia global del sistema de ciencia pública es muy problemática, y la toma de conciencia de que es un asunto global e independiente de detalles como la crisis económica del postladrillo me tiene especialmente preocupado. Quizá haya que comenzar a "sindicarse" también a nivel global...

jueves, 6 de noviembre de 2014

jueves, 30 de octubre de 2014

Aprender ciencia haciendo

Continuando la experiencia iniciada el año pasado, el Centro Regional  de Formación del Profesorado de Castilla la Mancha ha organizado un ciclo de "talleres" en colaboración con la plataforma de divulgación científica Naukas. En realidad no son talleres, sino conferencias retransmitidas on line por Adobe Connect. Aún así es una estupenda iniciativa. El año pasado ya participé con dos charlas sobre el tema de las metodologías activas que este año he unificado he unificado en una. Las transparencias están aquí:




lunes, 27 de octubre de 2014

La economía, como fenómeno social, es una farsa

Noticia de primera página estos días: la banca saca muy buenas notas en unas pruebas de resistencia.

¿De verdad?

Lo mismo se dijo poco antes de que quebraran miserablemente un montón de ellos y requirieran ingentes cantidades de dinero público (que entonces se dijo que se devolvería íntegro, y que obviamente no va a ser así). También Enron presentó una auditoría fantástica semanas antes de quebrar.

¿Alguien se imagina esto en otros ámbitos sociales? 
- Hemos examinado la resistencia de los puentes y nos sal que están fenomenal
- Pues la semana pasada se cayeron cuatro, y ha muerto gente
- Claro, pero es que hay coyunturas subyacentes que no se pueden tener en cuenta y ese tipo de eventualidades se marginalizan a la hora de la evaluación final.
-Pero es que si no predicen nada no me sirven...
- Ja ja ja, ya salió el tema de la predicción. Decía un gurú que predecir es muy difícil, sobre todo si es sobre el futuro. Ja ja ja, otro comentaba que si te ves obligado hagas muchas predicciones, así alguna andará cercana. Bromas aparte, como le decía, esto es todo lo que podemos hacer.
- Ya...
- Por cierto, son cienmil

¡Vamos no me jorobes! Si esto ocurre en obras públicas los responsables van a la cárcel ya mismo, sin que los directivos hubieran convertido dinero de cemento en langostinos ni nada

Ya está bien de tomaduras de pelo. Es posible que no se pueda hacer nada más, que realmente sea un tema muy complicado, impredecible y demás. Puede que técnicamente merezca la pena hacer estos estudios para mejorar las técnicas de análisis y llegar a un futuro en el que el conocimiento derivado de ellas resulte útil. Pero entonces no son noticia, son un asunto interno de la evolución de una ciencia en un tema en el que el conocimiento es aún muy rudimentario. Si se venden como noticia, y como conocimiento en el que basar inversiones y otras decisiones que afectan a la vida real deberían tener un carácter predictivo razonable. Pero las dos cosas a la vez no tiene sentido.

Comprendo que estas cosas se lo pongan muy difícil a los economistas académicos honestos (que haberlos haylos, muchos). Mi crítica va contra la economía "como fenómeno social" no como "conocimiento científico". Historias como esta de las pruebas de resistencia bancaria te hacen pensar en chamanes encorbatados, escondidos tras una jerga críptica y protegidos por una supuesta complejidad técnica, de la que son únicos intérpretes, que dirigen nuestros destinos ha placer (y cobrando a doblón). Eso si, cuando alguien se sale de la ortodoxia si que salen los economistas académicos a tirarse de los pelos, pero todo este chamanismo parece que lo toleran con normalidad... En cualquier caso yo me he hartado de que me pretendan hacer comulgar con ruedas de molino, si toda esta historia no es una patraña que se explique de forma comprensible, ni con tecnicismos insondables ni con bromitas sobre la dificultad de predecir.

La imagen es una recopilación de noticias de Cinco Días, hay muchos otros sitios (El País, El Mundo, ...), aunque no se si estos enlaces serán duraderos.

Una charla sobre el WiFi

De vez en cuando me piden que hable sobre los efectos que tienen sobre la salud las radiaciones no ionizantes. A continuación dejo las transparencias de la última, que fue en la Escuela Oficial de Idiomas de Pamplona. En el debate posterior varias personas me dejaron claro que habían entrado con sus ideas muy claras y que nada que pudiera decir se las iba a hcer cambiar. Espero que la mayoría de los asistentes si aprendieran cosas con las que conformar su propia opinión.






sábado, 25 de octubre de 2014

"Not in my backyard" en ciencia y en feminismo

Hace años que se ha caracterizado el curioso fenómeno sociológico NIMBY ("Not in my backyard")  que consiste en que un grupo de personas está de acuerdo con que debe hacerse algo colectivamente, pero ninguno quiere aceptar localmente, en su jardín, las consecuencias de ese bien común. Hay multitud de ejemplo, por citar uno, la oposición vecinal a la instalación de una institución para personas con discapacidad intelectual aunque todos están de acuerdo en que estas personas han de estar bien tratadas.

Este fenómeno muestra de una forma paradójica la no linealidad entre los intereses individuales y los colectivos. El bien común es algo diferente de la agregación de los intereses individuales. Dado que tanto el bien común como el bien de cada uno de los individuos son valiosos, la resolución de la paradoja NIMBY es tremendamente compleja en muchos casos.

Hace años propuse que en el baremo para becas predoctorales no se tuvieran en cuenta las publicaciones científicas. Con eso se limitaban las posibilidades de algunas personas que merecían esas becas, cierto. Pero en los años anteriores se había generalizado la necesidad de estar uno o dos años de "meritorio" (es decir de trabajador esclavo, sin contrato, beca ni nada) para obtener suficientes méritos como para optar a las becas que inician la carrera científica. Se aceptó la propuesta y en poco tiempo desaparecieron los "meritorios", aunque varias personas pilladas en el cambio de normativa sufrieron por ello. En este caso el NIMBY se rompió por el bien común.

En estos tiempos se está poniendo de moda el micromecenazgo (o crowdfounding) de proyectos científicos. Sin duda cada proyecto que lo solicita es interesante, valioso y lo merece. Pero la suma de todos ellos relajará la presión social sobre los gobiernos para que la ciencia tenga la financiación pública que merece. También hará que solo los proyectos con repercusión social clara ("curar el cáncer" y similares) obtendrán financiación. Es un ejemplo de NIMBY inverso. Financia la ciencia en mi jardín... aunque la ciencia en conjunto pierda mucho. A mi no me convence.

http://www.dailymail.co.uk/news/article-2622344/Art-collector-upsets-neighbors-erecting-33ft-Damien-Hirst-sculpture-pregnant-woman-exposed-fetus-garden.html


Por último quiero comentar una especie de NIMBY intelectual que se observa respecto del tema del feminismo. Personas que tienen claros sus valores de igualdad y que, por tanto, en su propio jardín no perciben discriminación (quizá ni siquiera sesgo cognitivo) respecto del tema de género. Extrapolan de ahí que el problema de bien común, o bien no existe, o bien se resolverá por el progresivo contagio de jardín a jardín, pero sin la necesidad de actuaciones colectivas. Me temo que esa aproximación no resolverá el problema de la discriminación real, tradicional, pasiva, "yo no soy machista, pero...". Aunque no soy capaz de sugerir un plan de actuación colectivo, libre de problemas, que camine ciertamente hacia la solución de esta discriminación, el dinosaurio sigue ahí.


domingo, 19 de octubre de 2014

Ebola: Lo político y lo técnico

Un misionero Español se contagia y se decide repatriarlo. La repatriación y el posterior tratamiento se hacen con medios insuficientes y surge un contagio. Se produce una espectacular imagen social de desgobierno ante la situación (que alcanzó su punto culminante en la rueda de prensa dela foto). Tras tomarse más en serio la situación y poner más medios parece que la crisis se va reconduciendo.

Traigo aquí este tema, a pesar de lo mucho que se ha escrito ya, por que esconde un tema que muy interesante. Argumentaba Lucas Sanchez a principios de agosto que no era en absoluto adecuado repatriar al enfermo. Por otro lado Juan Ignacio Pérez opina que la repatriación fue una decisión correcta. Lo interesante es que no son planteamientos antagónicos; lo primero es una argumentación fundamentalmente técnica y la segunda política. Y es que la frontera entre lo técnico y lo político es muy puñetera.

La decisión de traer a un enfermo es puramente política. Pero la determinación de los recursos necesarios (humanos, materiales, formativos, etc.) necesarios para llevar a cabo la decisión política con garantías es una cuestión técnica. Por último es un asunto de gestión de gobierno disponer los fondos necesarios y desplegar de forma efectiva los recursos.

Si se toma una decisión política desde el gobierno debería haber coherencia y desarrollar todas sus consecuencias técnicas sin cicatería. Esto es lo que me parece evidente que no ha ocurrido. Solo tras la demostración palpable (en forma de contagio) de que el desarrollo técnico de la decisión no era correcto se empezaron a tomar medidas. El gabinete de crisis que se constituyó una semanas después del contagio contó con un crédito especial dispuesto por el ministerio de hacienda. Hasta entonces se pretendía desarrollar "a coste cero" la decisión política. Y eso es imposible.

Fernando Cervera publicaba en Naukas ayer un estudio sobre los estudios de los miembros del Congreso de los Diputados, y achacaba a la falta de formación técnica (en este caso médica) la pobreza en la toma de decisiones como las relacionadas con la crisis del ébola. Pero no solo, también le achaca a esta falta de formación la deriva pseudocientífica de nuestros legisladores. Me parece muy interesante el análisis, pero no estoy de acuerdo en la conclusión. No creo que los políticos deban ser sus propios asesores técnicos, ni con formación para ello ni sin ella (como parece que hacen demasiado a menudo). Los políticos deben disponer de asesores técnicos, verdaderos expertos en los temas. Sobre los informes de estos asesores es sobre los que habrían de basar sus decisiones, eligiendo las posibilidades que maximicen la ideología que pretenden desarrollar (y que por la que se supone que han sido elegidos).

Lamentablemente es muy frecuente que el poder de lugar a prepotencia y que de ella se deriven decisiones descabelladas. El caso paradigmático (que cito muchas veces) es la propuesta de ley de la Asamblea General de Indiana de redondear el valor de PI a un decimal, para evitar complicaciones engorrosas. Salvando algunas distancias, la decisión de repatraiar al enfermo terminal, sin disponer de un hospital preparado, personal entrenado, recursos económicos suficientes y demás, se le parece bastante.


Repasando cosas he recordado que sobre la frontera entre lo político y lo técnico había escrito ya en el blog, en concreto la segunda entrada ya iba sobre esto:
Política o gestión: http://joaquinsevilla.blogspot.com.es/2008/01/poltica-o-gestin.html
Falacia de la equidistancia: http://joaquinsevilla.blogspot.com.es/2012/05/falacia-de-la-equidistancia.html
“Informando” sobre Fukushima: http://joaquinsevilla.blogspot.com.es/2012/07/informando-sobre-fukushima.html

miércoles, 15 de octubre de 2014

Estoy de prácticas

Me decía un estudiante del Máster de Profesorado de Secundaria que las dos semanas de prácticas en un instituto le habían resultado más formativas que 4 meses de clases. Si esto fuera cierto sobraría el Máster, bastaría con empezar a trabajar y en las dos primeras semanas en el puesto ya se habría adquirido la madurez y formación del Máster. ¿Es esperable algo así?

Claro que no. A las dos semanas de prácticas uno llega con la cabeza llena de cuestiones que resolver, está especialmente receptivo y reflexivo. Además está en un entorno protegido por un tutor, en el que no es problemático equivocarse. Y por último y más importante, sobre las prácticas se reflexiona, es obligatorio preparar un informe al respecto.

El elemento clave es esa reflexión sobre lo que se hace y lo que ocurre; eso es lo que convierte un período laboral en una experiencia, en una práctica. Cualquier par de semanas de tu vida , si escribes una memoria al final, es un período de prácticas. Por eso, desde que abrí este blog, va ya para 7 años, estoy de prácticas por el mundo.