miércoles, 26 de enero de 2011

Recirculando libros

cargando-libros
Al acabar un concierto le pregunta uno a otro ¿qué le parece la ejecución? a lo que este contesta "la ejecución quizá excesiva, pero la cadena perpetua no se la quita nadie" Este chiste le encantaba a mi abuelo, que era muy melómano. Y me viene a la cabeza a propósito de partituras mal ejecutadas, aunque la obra fuera exquisita. Esta es la sensación que tengo estos días con el lío que nos están formando en el Departamento con los libros.
A lo largo de los años los profesores de la UPNA hemos podido solicitar la compra de libros, con presupuesto de la universidad, que íbamos almacenando en los despachos. Parece ser que en los años que lleva funcionando el Departamento al que pertenezco se han acumulado más de 5.000 libros en los despachos de los profesores. La inmensa mayoría de esos libros no se consultan nunca, han pasado a formar parte de la decoración de las estanterías, y muchos de ellos tendrían más uso si estuvieran disponibles para consulta o préstamo en la biblioteca. Es por lo tanto muy razonable iniciar algún procedimiento de “rescate” de esos libros y puesta en circulación. La idea es estupenda, la partitura fantástica.
Ahora que la ejecución, los detalles del procedimiento… Para empezar cada profesor debe sacar los libros de “sus” estanterías y llevarlos a la secretaría del Departamento. Luego, los que de verdad utiliza uno y le gustaría tener en el despacho hay que solicitarlos en la biblioteca y llevártelos al despacho. El primer transporte no es muy incómodo, ya que la distancia no es mucha y hay cosas con ruedas (aunque sean sillas) para transportarlos. Pero desde la biblioteca ¿cómo los transportaremos? Si en cada viaje puedes llevar 6 en las manos ¿cuantos viajes hay que hacer? Puede que haya sido un “truquito” pensado a propósito para que uno se piense muy mucho que libros se lleva al despacho, para que se sea muy selectivo. Puede ser también una pequeña venganza contra esos privilegiados que no fichan, que por lo menos hagan un poco de ejercicio. También podría ser que nadie lo hubiera pensado, haciendo bueno el famoso dicho “nunca atribuyas a la maldad lo que se pueda explicar por estupidez”. En cualquier caso me disgusta. Pero ya lo que es la leche es que los libros en este viaje de ida y vuelta van a estar meses en el limbo, ni en un sitio ni en otro. Probablemente estaremos todo el cuatrimestre que comienza con los libros en situación de no disponibles. Pues eso, la ejecución no es de ejecución (que esas cosas ni en broma), pero de juzgado de guardia fijo.

ACTUALIZACIÓN (10 Feb 2011): Se ha puesto en contacto conmigo personal de la biblioteca para intentar aclarar todo este asunto y proponer soluciones a algunas de las cosas que relataba aquí. En buena parte, las dificultades reseñadas se resuelven con el procedimiento que se está poniendo en marcha en dos fases, algo que no entendí en su momento. Quiero, además, pedir disculpas expresamente a las personas que están desarrollando esta tarea con todo su esfuerzo y mejor voluntad.

La foto es de aquí
Publicar un comentario