miércoles, 6 de julio de 2011

Ciencia en el bar II, las ondas

El pasado día 23 de junio montamos el segundo evento de 100Cia+Birras en Pamplona, el anterior fue el 16 de noviembre. A diferencia de aquel, a esta edición vino muy poca gente, apenas 20 personas; eso si, lo pasamos muy bien. Tuvimos un auténtico espectro electromagnético y dos de sus hijos: infa la roja y ultra el violento violeta, una bolsa de fotones y una lámpara de UV con la que disfrutar de la bien conocida luminiscencia del Gin Tonic (¡y del Gin Tonic mismo!). 

El hilo argumental comenzó con las ondas como mecanismo de transporte de energía en un medio (sin que este se mueva de forma permanente), como el tsunami que transportó la energía del terremoto a la costa. La frecuencia como característica fundamental. Las ondas electromagnéticas (sin medio) y el hecho de que hay una cantidad mínima de onda, un cuanto, al que se llamó fotón. Los fotones de alta frecuencia son de alta energía, y viceversa. De ahí a las radiaciones ionizantes (la radiación como una ráfaga de balas), en contraposición con las no ionizantes (una ráfaga de pelotas de ping-pong). Lo mejor del ejemplo es que se ve claro que muchas pelotas de ping-pong no hacen una bala: no se vuelve ionizante una radiación por aumentarle la intensidad (sólo con la frecuencia). De ahí ya a preguntas y ejemplos, los móviles y wifis, los microondas, los láseres, los estudios epidemiológicos, la comprobación de que el agua no es fluorescente como el Gintonic, etc. El tono de cachondeo permanente de Iosu Redín, y las interrupciones de los actores hicieron que la cosa fuera bastante divertida todo el rato.

El día elegido no fue el mejor dado que hubo que "competir" con las hogueras de San Juan; parece mentira que no nos diéramos cuenta antes a la hora de organizarlo. Quizá es que los astrónomos tienen tan claro que ese día no es el solsticio que nadie reparó en ello. ¿He dicho ya que la organización corrió a cargo de la Agrupación Navarra de Astronomía? Pero algo más estamos haciendo mal, y no se que es, ya que la magnífica acogida que tuvo la primera edición entre la amplia comunidad de divulgadores científicos semiprofesionales se tornó en este caso en un clamoroso silencio... Quizá este comentario de lugar a algún DM que me ayude a mejorar para la próxima ocasión, porque habrá más ocasiones aunque, necesariamente, dentro de un tiempo largo.
Publicar un comentario