martes, 31 de diciembre de 2013

¡Feliz año nuevo!

Quedan escasas horas del 2013, la sexta vez que acaba un año desde que escribo en esta bitácora, y el único momento del año dedicado al metablogueo. Del tradicional recuento de visitas me salto los detalles. Me hago un lío con el contador del propio Blogger y sus discrepancias con el anayitics. En cualquier caso, hay menos visitas que el año pasado, muchos rebotes y pocos motivos de alegría cuantitativa. No voy a negar que siempre agrada que te lea mucha gente, pero tampoco son datos para preocuparse. Desde un punto de vista cualitativo si hay motivos de alegría: las invitaciones a colaborar en Mapping Ignorance y en Naukas. Bies es verdad que solo he escrito una vez en cada sitio, pero por algún sitio hay que empezar.

El número de entradas en el blog casi se ha estabilizado, 64 frente a las 65 del año pasado. En la temática la deriva continúa, disminuyen más las entradas sobre le UPNA, y a cambio aumentan las de ciencia cotidiana. Sin duda la divulgación científica es el tema que más me divierte últimamente, y eso se refleja en las entradas. La vida digital va derivando a otras actividades, alguna las escribí para otra cosa y las he puesto en una entrada anterior a esta, la del PLE. Con esa reflexión y esta breve nota que escribo con desgana desde un lugar remoto, accediendo a la red desde el teléfono y con prisa para preparar algo de cena festiva, podemos dar por finalizado el año. Eso si, no sin antes desear a todo el que se haya molestado en pasarse por aquí todas las felicidades imaginables para el próximo año. Que si, que ya se que es un mojón arbitrario en nuestra órbita solar, pero cualquier momento es bueno para tomar un poco de distancia y felicitarse y felicitar a los demás. Nos seguimos viendo viertual y físicamente el año próximo. Sean felices.

Ecosistema personal digital (PLE, aprox.)

Una de esas siglas de moda que a veces resultan confusas es la de PLE, que originalmente viene de personal learning environment. Hace poco descubrí que tenía uno, y empecé a entender mejor de que hablan al referirse a eso.


Un ordenador conectado a internet es como una navaja suiza pero a lo bestia. Sirve para miles de cosas distintas, y en la evolución reciente de internet, en la llamada web 2.0, han ido surgiendo servicios especializados que facilitan alguna de esas actividades. A medida que uno va reastreando y probando cosas, se va "enamorando" de servicios que le facilitan tareas que realmente le interesan. Otros en cambio no te llaman la atención, bien porque a esa actividad tu no te dedicas, bien porque el servicio ese no lo hace como a ti te resulta cómodo. El conjunto de esos servicios que usas con asiduidad con el paso del tiempo va tomando forma, se hacen complementarios (incluso entrelazados algunos), y en un momento dado tomas conciencia de que esa maraña de servicios y tu forma de utilizarlos constituyen una entidad, algo que merece la pena ser bautizado. A mi me gusta el nombre de ecosistema digital (enfatizando las características: sistema, interrelación de los elementos y el hecho de que evoluciona). 

Otras personas le dan el nombre de PLE (entorno personal de aprendizaje), enfatizando su finalidad, el aprendizaje. A mi no me termina de convencer porque mi ecosistema digital me sirve para el aprendizaje, para la diversión, para la relación social, para mantener una presencia digital (aka reputación), etc. y me parece un poco reduccionista dejarlo en mero aprendizaje... aunque sin duda, la educación significativa está entreverada con el resto de la vida, igual que la grasa y el magro en el buen jamón. Cada vez es más difícil separar el ocio, el trabajo, el aprendizaje y la relación social. Especialmente en "trabajadores del conocimiento", aquellos que se dedican a con objetos susceptibles de convertirse en bits (periodistas, escritores, profesores, músicos, etc.), y que si no tienen una vida digital activa, y por tanto un PLE ) se interpreten como se interpreten las siglas), ya están tardando.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Las III Jornadas PBL en Pamplona


Las jornadas tuvieron lugar en la UPNA, y yo fui uno de los 5 miembros del comité organizador. La experiencia ha resultado muy intensa y no podía dejar de comentarla, aunque sea con un poco de retraso sobre el evento en si. A ver si ordeno un poco las ideas para que no se me alargue demasiado el asunto:

1.- El fondo de la cuestión. "Si oigo olvido, si veo aprendo, pero si lo hago lo entiendo" es un dicho popular que podemos ver como el máximo resumen de las motodologías activas. El modelo típico universitario de ir al aula a recitar un conjunto de contenidos con el único fin de que como los he dicho ya los puedo preguntar es verdaderamente perverso. El rol del profesor en ese modelo se describe perfectamente con la palabra "enseñar": yo te enseño lo que hay que aprender y tu te lo curras como puedas, incluso yendo a una academia. En el momento que uno se preocupa seriamente por el resultado del aprendizaje, y se plantea que es lo mejor que puede hacer por que éste se produzca de la forma más efectiva posible cae de cabeza en poner a los estudiantes a trabajar: leer, escribir, buscar, hacer ejercicios, hacer problemas, plantear problemas o desarrollar proyectos. Lo que sea pero en modo activo. Convencido plenamente de esto, no pude rechazar la oferta de Ainhoa Ezeiza (verdadera alma mater de las jornadas, desde la I a la III), de colaborar en la organización de un evento anual centrado en profundizar en esas ideas.

2.- El objetivo. El objetivo en términos formales está ya escrito por ahí. Mi percepción era la de una reunión análoga a las de alcohólicos anónimos: personas que han conseguido dejar un hábito pernicioso (el de las metologías pasivas) con gran esfuerzo personal y recetas ad hoc, y que encuentran en una reunión entre iguales fuerzas e ideas para seguir adelante. Ver cómo lo hacen otros, exponer como lo hace uno, comentar las dificultades y aprender de los éxitos ajenos, ¿qué más se puede pedir? Pues el refuerzo emocional que da descubrir que, aunque en tú centro estás solo (o formas parte de un grupo muy minoritario), en realidad hay muchas personas "redescubriendo la misma rueda" en todas partes y en todos los niveles educativos.

3.- La comunidad. Probablemente por esa sensación de pioneros, de minoría no precisamente bien tratada en cada centro, la sensación de comunidad entre todos los asistentes (y muchos más que no pudieron finalmente venir) resultó verdaderamente notable. Con ese grupo todo resultaba fácil. Es muy interesante la diversidad de esta comunidad, especialmente en los niveles educativos que abarca, que son todos. Es verdad que faltaba representación de primaria, así que animamos a dicho personal a apuntarse a las IV jornadas, que no será porque no se utilicen metodologías activas en ese nivel precisamente.

4.- La organización. La organización de las jornadas ha estado entre lo artesanal y lo clandestino. Sin herramientas web de organización de congresos, sin apoyo administrativo, sin una campaña de difusión organizada, sin apoyos institucionales de ningún tipo, salvo la de la UPNA y en particular su Centro Superior de Innovación Educativa. A fuerza de correo electrónico puro, y con herramientas gratuitas de Google se hizo todo. Sin duda una forma de organización como esta (bastante distinta de la de otros congresos en los que he participado) es posible precisamente porque va orientada a la comunidad que mencionaba antes, con un grupo humano menos comprometido no habría sido posible. Quizá una organización más organizada (valga la redundancia) hubiera sido hasta contraproducente en ese contexto...

5.- El presupuesto. Se inscribieron unas 170 personas. Los estudiantes de la UPNA y profesores que asistieran solo a una sesión estaban exentos del pago. Pagaron los 40€ 105 personas, con lo que los ingresos han sido de 4200€. De ellos se han gastado unos 2000 en los cafés de los intermedios de las sesiones, y otros 500€ en papelería (los programas de mano, los plastiquillos de las acreditaciones y alguna cosa menor del tipo). El remanente que ueda se pretende dedicar a la edición de las actas de las jornadas. 

La idea de airear las cuentas está tomada de "los viajes del síndico", una sección del blog de Antonio Arias en la que detalla las facturas de sus viajes profesionales. Toda iniciativa de transparencia es poca, y se agradece mucho cuando se ve en otros. Y si no tienes nada que ocultar ¿qué cuesta hoy en día? (Por cierto, si no he detallado los céntimos es porque no tengo ahora delante los papeles y porque aún hay cosas en proceso, pero se publicarán con todo detalle en la web del congreso).

6.- Agradecimientos. En primer lugar a mis compañeros de organización, Ainhoa, Bego, David y Silvia.  El personal del CSIE de la UPNA hizo un trabajo excelente, y si no fue más de lo que es objeto de su contrato (como alguno me hizo notar), cosa que dudo mucho, por lo menos lo hicieron con un talante y disponibilidad que no son habituales y merecen un agradecimiento especial. También es muy destacable la disponibilidad de Julen Urizar, un estudiante que nos ayudó en las horas punta de las acreditaciones. ¡Gracias! 

7.- Conclusión. Pues ha sido una currada, pero también un placer y un orgullo haber estado tras semejante festejo. Se aprende mucho; a fin de cuentas, ¿qué más metodología activa de unas jornadas que organizarlas?

8.- Referencias. La web de las jornadas

domingo, 22 de diciembre de 2013

Feliz... lo que sea

En esta época del año, entre el solsticio de invierno y el comienzo de un nuevo año del calendario juliano, es tradicional repartir buenos deseos a los congéneres. Pero el deseo de agradar a todos se está haciendo cada vez más complejo de conseguir.

En tiempos menos multiculturales, abiertamente dominados por el cristianismo, lo que se celebra y felicita en estas fechas es la navidad, la natividad de Jesús. Pero hoy somos mucho más multiculturales, y judíos, musulmanes o induistas no tienen navidad. Bueno, los judíos tienen la hanukkah que convenientemente coincide en fechas aproximadamente. 

Si eliminamos el motivo central de celebración tradicional, toda la simbología que se ha ido generando con los años se queda en el aire, ni papá Noel, ni estrellas de belén, ni árboles de navidad. Y lo mismo ocurre con la versión sonora: tamborileros, peces que vuelven a beber o white chrismas.

Nos vemos en la paradójica situación de tener que cumplir con la tradición de felicitar, pero no podemos felicitar lo que se felicitaba tradicionalmente, la hemos fastidiado. 

Una posibilidad sería romper realmente con la tradición y no felicitar nada. Nos vamos de vacaciones y ya está, igual que en verano o semana santa (que pronto habrá también que redenominar "vacaciones de primavera", como ya hacen en EEUU con su spring break). A esa nos podemos acoger como personas físicas pero las personas jurídicas, a la sazón representantes institucionales ¿qué hacen? Pues no renuncian a la felicitación, pero la intentan descafeinar de simbología potencialmente hiriente para alguien. Eliminando referencias religiosas y consumistas ¿qué queda? Probablemente solo el invierno, la nieve que es blanca, símbolo de nacimiento y de pureza, pero también referencia inequívoca al invierno recién estrenado. Vale, hecho,  pero ¿y de texto? Pues no va a quedar más que "el año nuevo". El año nuevo es un evento civil, estatal, administrativo, lo más neutro imaginable.

En estos momentos históricos de titubeo en la redefinición multicultural de las tradiciones, algunos aprovechan para mostrar firmeza y hacer ostentación de su postura, por ejemplo sacando al balcón pendones con un jesusito recién nacido (que se va a coger una pulmonía el pobre tan desnudito y aireado al frío invierno). Cuando el puesto institucional es ocupado por una personas de este tipo, sin duda no dejará pasar la ocasión de distribuir entre sus representados una tarjeta de felicitación bien ostentórea (que diría "el poeta").

Me ha hecho gracia comprobar como varios Magníficos Rectores de universidades públicas españolas han coincidido en felicitar el venidero 2014, con estampas invernales, emitidas además el mismo día. Me los imaginaba en una reunión de la CRUE, entre el punto del orden del día sobre la LOMCE y el de posicionamiento sobre la miniaturización de las becas Erasmus, cuchicheando sobre como afrontar un año más el difícil momento de la felicitación navideña, perdón, quiero decir solsticial. Eso si, en la UPNA tenemos capilla y cura, porque una cosa son los símbolos y otra las realidades.

En fin, todos los posicionamientos sobre símbolos (y símbolas) demasiado serios y crispados resultan un poco ridículos. En cualquier caso no envidio a Rectores y otros jefes: es mucho más placentero pasar este rato despellejando la felicitación navideña que el que habrán pasado diseñándola.

Por cierto, a mi me gusta la expresión tradicional: "Felices fiestas y próspero año nuevo", porque ese "fiestas" yo lo emito con un ladino trasfondo sindical, significando solamente día de no labor, y luego que cada uno entienda lo que quiera.

Pues eso, feliz... lo que sea

(La foto es de un árbol de navidad friki hecho con material de vidrio de laboratorio de química y liquiditos de colores, ha circulado mucho por internet estos días, yo la he tomado de aquí)

jueves, 19 de diciembre de 2013

Ciencia en el bar 2-3. El invierno

Ayer tuvimos el tercer evento de la segunda temporada de ciencia en el bar. Sorprendentemente (o quizá no tanto), asistió mucho menos público que en ocasiones anteriores. Eso nos permitió disfrutar de un ambiente más de conversación y tertulia que de "espectáculo". Estuvimos algo más de una docena de personas.

El invitado especial fue Rafael Reuqna, el delegado de AEMET en Navarra (al menos hasta la fecha, porque parece que se mude de comunidad). Nos comentó las situaciones de niebla de los últimos días, porqué se forma la niebla y los tipos que hay, la discrepancia entre las percepciones de cómo han ido las estaciones (o los años) y algunas curiosidades más. Por cierto, ¿a que el año que termina lo recordamos como especialmente frío? aquello de Pamplona es Mordor y todo eso, pues resulta que al final solo 3 meses han dado medias más frías de lo habitual en el siglo, mientras que los otros 9 la han dado superior. En total, medio grado por encima de la media del siglo, los datos nos dicen que ha sido un año casi normal, ligeramente cálido.

Hicimos un par de experimentos, uno minimalista de hacer hervir agua a temperatura ambiente bajándole la presión dentro de una jeringuilla (de 60ml, las venden en las farmacias por 2€). El otro consistió en hacer nieve artificial, por aquello de mantener el invernal hilo conductor del evento. Eso nos permitió (en realidad a Javier Armentia, que es quien lo hizo) hablar de la "superabsorbencia" de agua que presenta el poliacrilato de sodio que se usa en pañales, perlitas "de gel" para adornar o regar las plantas o nieve artificial (de broma, no para esquiar). Pasamos un rato entretenido haciendo porquerías con esas cosas, además regalamos a los asistentes unas muestras de esas cosas (de perlitas y de nieve artificial) por cortesía del Club de Amigos de la Ciencia (y gracias a los bajos precios de esas cosas en los todo a cien, todo sea dicho).

Concluimos con noticias de actualidad como la llegada china a la luna y el lanzamiento del satélite telescopio Gaia, y con la recomendación de libros. A ese respecto comentamos un par de libros antiguos, viejos más bien, que tienen que ver con el clima ("El clima futuro" de John Gribbin y "GAIA" de J. Lovelock) y recomendamos regalar libros de ciencia en navidad, y por citar algunos, nos adherimos a la lista de Wicho en Microsiervos

No está aún prevista fecha, que con eso de las fiestas y el cambio de año el comienzo de enero tiene sus complejidades, pero sin duda ninguna habrá una nueva edición de Ciencia en el Bar.

La foto la hizo @Javierarmentia, y la colgó aquí. La presentación con las imágenes que se utilizaron, un Jux estupendo, está aquí, y el anuncio del evento en la web del Club de Amigos de la Ciencia está aquí

martes, 17 de diciembre de 2013

Sin evidencia, sin sensatez, sin vergüenza

Es  muy difícil creer que enfocar con un telescopio luz de Venus a una pastilla de azúcar y diluirla luego muchísimas veces genere una pócima capaz de curar la impotencia. Sin embargo, cuando uno está débil y no ve más que clavos ardiendo a los que agarrar sus esperanzas, los agarra. Pasado el susto, y dado que "a mi me ha funcionado" (por que en caso contrario no se habría pasado el susto) se convierte uno en creyente de lo absurdo. Creyente, como todos los creyentes, contra toda evidencia.

Y de esa creencia se hace profesión e incluso multinacional; y gobiernos ¿necios? intentan jugar a dos barajas dando rango de validez a ese negocio de la mentira intentando que no salpique al que verdaderamente funciona y cura.

Y ante tanta falta de sensatez, estos días se han alzado multitud de voces e iniciativas. Por ejemplo la campaña #NoSinEvidencia (con su manifiesto dejándolo claro) y la pieza de El Intermedio que bien merece los minutillos que dura:
Si algún casicreyente ha llegado hasta aquí es posible que se pregunte cómo es posible que se haya montado semejante edificio sobre un absurdo tan inmenso, algo hará que funcione ¿no? En efecto, una capacidad sorprendente del cuerpo humano, muy bien estudiada, que se ha denominado "efecto placebo". Como resumen de lo alucinante que es y lo que se sabe del efecto placebo a mi me encanta este vídeo:

lunes, 16 de diciembre de 2013

Vuestra ciencia, que nunca llegó a ser

   
      Galileo, Arquímedes, Pitágoras,
      Einstein, Franklin, Marconi o Anaxágoras...,
      vidas que se han gastado en buena gana
      mejorando la condición humana.
      Pero yo quiero nombres conocidos.
      ¿La ciencia no tiene mis apellidos?
      ¿No sería magnífico que hubiera
      una ley de un ibérico cualquiera?
      ¡Logaritmos de López o de Hernández,
      postulados de Márquez o de Fernández!
      Y... ¿qué honra española no sería
      si existiera el Teorema de García?
      Pero no sueñes más, que no es viable
      ver nombres tuyos en la ciencia amable.
      Aquí sólo destacan el corrupto
      o el de algún balompédico exabrupto;
      aqui sólo hay memoria del que mata
      o del que descomulga a una beata.
      Inviables científicos hispanos
      olvidad vuestros celos ciuadadanos,
      relegad a ese reino incombustible
      del sueño que ya no será posible
      vuestra sed insaciada de saber,
      vuestra ciencia, que nunca llegó a ser.
Francisco Núñez Roldán
(Tomado del 50 aniversario de la revista ESTELA, 2006 [pdf])

Con este poema concluía la charla que cerraba el ciclo Ciencia y Humanismo organizado por el Club de Amigos de la Ciencia el pasado jueves. Con el título "Poetas en la corte dela reina ciencia" Tomás Yerrro hizo un repaso histórico, erudito, largo y muy interesante, de las relaciones entre poesía y ciencia.

Es tan bonito y autoexplicativo que para qué añadir nada más. Si acaso, una pieza de Faemino y Cansado que, en otro género, tratan un tema muy parecido:

martes, 10 de diciembre de 2013

Investigar la luz con un CD

Haciendo girar un CD en la mano, a ciertos ángulos vemos manchas de colores irisados en su superficie. Si hacemos el ejercicio para diferentes fuentes de luz veremos como esas manchas no son iguales. En la figura se muestran unas fotos tomadas de esta forma, en la de arriba apuntando a una bombilla de bajo consumo, en la de abajo a una ventana. En la primera se ven cuatro imágenes de la bombilla, bastante nítidas, en cuatro colores; mientras que en la de abajo se ve un único borrón irisado que va pasando por todos los colores.

¿Cual es la razón de esa diferencia?

Este es el tema de mi primera contribución en el blog colaborativo Naukas (que está AQUÍ). Me ha hecho mucha ilusión que me inviten a participar allí, y espero hacerlo con una cierta asiduidad, aunque sin descuidar este. 

sábado, 30 de noviembre de 2013

Ciencia en el bar 2-2, the Big Van experience

Con tres semanas de retraso (cualquier periodista se escandalizaría por la falta de "actualidad") voy a comentar el segundo episodio de la segunda temporada de ciencia en el bar (los jueves de la ciencia en IDpuntoCERO).

El invitado especial fue Eduardo Saénz de Cabezón, ganador de Famelab España 2013 y fundador de la compañía "The Big Van Theory". Durante 50 minutos nos hizo reír mucho, mientras nos daba una lección sobre números grandes. Se me quedan cortos los adjetivos elogiosos. El hilo conductor era serio y riguroso, pero la forma de contarlo enormemente divertida. Todos los asistentes comentaron que se lo habían pasado muy bien y aprendido mucho. Ese "mucho" no es igual para un matemático que para un periodista, pero en todos los casos percibieron que habitan aprendido significativamente. El santo grial del profesor: ante una audiencia heterogénea conseguir que todo el mundo aprenda algo y nadie se aburra. Chapó.

Hay abundante literatura sobre la vinculación entre el aprendizaje y el estado anímico, seguro que está demostrado que divirtiéndose se aprende mucho más. Lo difícil es conseguir que el personal se divierta en un contexto de aprendizaje. Ahí es donde Eduardo es un auténtico maestro. Ese formato de diversión y conocimiento unidos es la base de los monólogos científicos que concursan en Famelab y que dieron lugar a la compañía de ¿teatro? The Big Van Theory, formada por Eduardo y otros 11 monologuistas. Y es un formato que se adapta bien al bar, a institutos y a teatros, realmente interesante.

En unos días comienzan las V Jornadas de Teatro Científico Divulgativo, en las que participan varios de los Big Van (así como el autor de esta otra obra que ya comenté), un entorno para discutir, afianzar este formato de la divulgación científica, que consiste en subirse al escenario para ir mucho más allá de lo que es una "conferencia".

Volviendo al 7 de noviembre en IDpuntoCERO, además de la charla, completamos el espectáculo con el experimento tabernario, en este caso con una pelota de ping pong, un vaso de agua y una pajita hicimos dos experimentos, en cada mesa el público hacía el suyo. Con la pajita se trataba de mantener la pelota flotando a base de soplar, utilizando el "efecto Coanda", con el vaso de agua se trataba de comprobar un curioso efecto producido por la tensión superficial. Ambas cosas se ven mejor en los siguientes vídeos:




La foto es de Eduardo en un bar, pero no en el "nuestro", está tomada de aquí.




miércoles, 13 de noviembre de 2013

Papá, ya se decir "heliocéntrico"

Me he visto obligado a confirmarle a mi hijo de 12 años que, en efecto, su libro de texto está "equivocado". ¿A que las estrellas no giran alrededor del sol? El argumento es tan sencillo y el error del libro tan gordo que no he encontrado forma de no darle la razón.

Conociendo al personaje, eso le dará gasolina para chulearse con los compañeros, montarle un numerito a los profes y acabar teniendo problemas, porque en la escuela la disciplina y el orden son importantes.  Comparto la importancia de una cierta disciplina y un cierto orden, pero desde luego no por encima del conocimiento.

Fotografiar el libro para airear mi cabreo en las redes sociales me ha permitido mirar con más detenimiento ese pedacito de texto, y eso me lleva del enfado a la tristeza más profunda. Intentaré explicarme. Bajo el título "Qué es el Universo" nos encontramos fechas antiguas, nombre propios, palabras esdrújulas... y mentiras sobre lo que es el universo. Parece que en realidad los aspectos científicos del libro de ciencias son una excusa para transmitir lo más rancio de la tradición cultural: segundo siglo BC, 1542, 1610, Nicolás Copérnico, Galileo Galilei, Geocéntrico, Heliocéntrico... 

A estos niños les explicas que somos polvo de estrellas y se les cae la baba. Les encantan las peculiaridades de los planetas, la expansión del universo, la posibilidad de que haya más universos. En resumen, les encanta el título del tema, qué es el universo, el conocimiento actual, el que se corresponde con lo que ven en documentales televisivos, por ejemplo.

Pero la escuela (o al menos "La Escuela" clásica encarnada en ese libro de texto) se empeña en no explicar eso, sino el origen histórico de ese conocimiento. El tema se transforma en una clase de historia, vehiculada con etiquetas, fechas y nombres, sin la más mínima contextualización de las épocas correspondientes, de lo que podían significar esos conocimientos en aquellos tiempos; sin posibilidad de apreciar la genialidad de los personajes.

Estoy seguro que el autor del libro, quien quiera que sea, sabe que el sol no es el centro del universo, que hay galaxias, que el sol está en una denominada vía láctea que tiene un centro alrededor del que gira el sol junto con millones de estrellas más. Así que me entristece enormemente que, a pesar de ello, escriba una frase como esa "... probó la teoría heliocéntrica, que planetas y estrellas giran alrededor del sol". ¿Que imagen mental tendrá ese autor de los niños? [imagino] ... total, si a esos bobos no les interesa nada de todo esto. Hay que ponen frases sencillas, que es lo que pueden aprender del tirón. Frases que el más zoquete, que lo es mucho, sea capaz de recordar tal cual hasta el día del examen. Da igual no ser precisos, total, lo que omitimos son tecnicismos que jamás entenderían. Si tenemos que formar ciudadanos cultos tienen que saber en qué sigo vivió Galileo, y que la teoría que desarrolló viene del griego "helios", que quiere decir sol... [fin de la ensoñación]. Por supuesto que ignoro si el autor pensaba esas cosas, pero desde luego son perfectamente compatibles con el resultado, un enfoque ni se enseña ciencia ni historia, se limita a enumerar enunciados difícilmente comprensibles y totalmente irrelevantes para los alumnos. 

Eso si, luego entrará en un examen, y si no te sabes que el de 1610 era Galileo suspendes. Y así un día detrás de otro, engullendo enunciados, a veces falsos, a veces no, pero siempre acartonados e irrelevantes. Unos pocos años de este tratamiento elimina cualquier curiosidad científica, cualquier interés por la auténtica esencia del universo.

Así que a través de un carísimo libro de texto, que hay que transportar a diario en una mochila que te destroza la espalda, que limita la capacidad pedagógica de los (pocos) profesores innovadores, lo que conseguimos es matar la esencia de la ciencia que es la curiosidad y el interés por el conocimiento. Me parece tan triste que no me quedan fuerzas para enfadarme.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Ciencia callejera (arrancando las semanas de la ciencia)

El pasado jueves día 7 arrancaban las semanas de la ciencia en Pamplona. La idea es concentrar eventos en unos pocos días de forma que hagan más "ruido" que si se repartieran más en el tiempo. Así los medios de comunicación se hacen eco del asunto y se consigue transmitir a más gente la idea de que la ciencia es importante para ellos... y que no es tan difícil... y que desde luego no es aburrida. 

A modo de inaguración, se montaron unas mesitas en la Plaza del Castillo en las que preparar "atracciones" para los transeúntes. Bueno, no "se" montaron, las montaron personas, gentes que trabajan en el Planetario, una institución que tiene la difusión social de la ciencia como objetivo todos los días del año. 

Una crónica más completa, con la lista completa de participantes y (entusiastas) declaraciones de los asistentes se puede encontrar en el periódico del día siguiente (escaneado AQUI). Yo estuve haciendo avioncitos de papel con niños, con la idea de que además de mirar hay que tener la posibilidad de hacer cosas, y muchos niños entraron encantados al juego. Mientras, en la mesa de al lado, el compañero del Club de Amigos de la Ciencia, Txumi, montaba unos "explotos" verdaderamente espectaculares. Lo pasamos muy bien.

Sólo me queda agradecer a Vicky que nos hiciera las fotos (que son suyas las cuatro) y animar a todos a participar en todos los eventos que aún quedan (ver AQUI).

lunes, 4 de noviembre de 2013

Charla sobre centrales nucleares (y su instrumentación)

Me han invitado a dar una charla en la asignatura de Instrumentación Industrial, sobre el tipo de instrumentos que hay en las centrales nucleares. Al prepararla me he dado cuenta de lo muchísimo que se me ha olvidado todo esto desde que trabajaba en ello (entre 1991 y 1994). Al menos una idea general de la planta y de las principales medidas si podré dar. Las transparencias para la charla son las siguientes:

martes, 29 de octubre de 2013

Charla sobre comunicación del a ciencia para científicos

Esta mañana se está celebrando en la UPNA un curso sobre divulgación científica para jovenes investigadores. En primer lugar Victoria Alfonso e Iñaki Gonzalez, del servicio de comunicación de la universidad (de la parte más centrada en la ciencia) comienzan con el papel de la comunicación institucional, la importancia de la divulgación científica y unas ideas sobre cómo hacerla. Luego me tocará a mi e interpretaré esta presentación. 17 asistentes siguen la jornada con interés (de momento, veremos luego).



domingo, 27 de octubre de 2013

El cambio de hora y la medida del tiempo

Hoy es un domingo de 25 horas, triste consuelo para lo pronto que se hará de noche a partir de ahora. Es la declaración oficial de que se acabó el verano. Con este magno evento se inaguran los 6 meses al año en que el reloj del coche va desfasado, porque vas dejando de un día para otro cambiarlo (que no es tan fácil) y al final llega la primavera sin haberlo hecho. Lo contrario le ha pasado a los dispositivos en los que consulto la hora más habitualmente: el teléfono y el ordenador. Ambos "dispositivos listos" (smatr devices) han sido tan listos que se han puesto en la nueva hora solos.

Este pequeño milagro inadvertido es el último avance del inmenso desarrollo que ha experimentado la medida del tiempo en unos pocos años. En la foto de la derecha está el reloj que me regalaron mis abuelos en la ceremonia de paso a la adolescencia (que entonces era inexcusablemente religiosa y se llamaba primera comunión). Lo más avanzado en tecnología de la época a disposición del público en general. Lo de las agujas y marcas horarias fosforescentes (que brillan en la oscuridad) me parecía fascinante. Era un reloj mecánico, al que había que darle cuerda todos los días, y que tenía una precisión muy aceptable, pocos días se descalibraba más de cinco minutos. Así pues aquel reloj había que ponerlo en hora cada día, a veces más de una vez al día. Esa necesidad de calibración frecuente exigía un patrón que estuviese a mano, ¿respecto de qué se ponían en hora los relojes? El patrón estaba disponible a través de otro maravilloso invento tecnológico, unas décadas más viejo, la radio. "Al oír la ultima señal serán las doce, pi, pi, pi, pi, piiiiiii". Las señales horarias que se superponían a la programación, cada hora, en todas las emisoras, proporcionaban la señal precisa con la que calibrar los relojes. 

Los dispositivos inteligentes actuales hacen algo parecido, solo que ya no requieren de nuestra intervención consciente. Las señales de calibración llegan desde los satélites GPS, o desde la red de telefonía de la operadora o incluso desde servidores específicos de tiempo universal. El microchip del dispositivo las recibe y sincroniza la hora automáticamente. Una maravilla de altísima tecnología que ocurre discretamente en nuestro móvil, sin que nos enteremos de nada.

En los tiempos de los relojes mecánicos esperar diez minutos "de cortesía" al comienzo de cualquier reunión era algo casi inevitable, dada la precisión de los relojes que guiaban la vida de los reunidos. No era raro llevar el reloj diez minutos descalibrado, o incluso que se parase porque habías olvidado darle cuerda. Con la llegada de los relojes electrónicos, basados en la oscilación de un cristal de cuarzo, la precisión se hizo inmensa, esos relojes no necesitan ponerse en hora ni una vez al año. Pero además se hicieron baratísimos. Lo que antes era un regalo que se hacía ya a un adolescente, y tenía un precio muy significativo, ahora viene de regalo con una hamburguesa en un restaurante de comida rápida. El deseo de fardar y otras consideraciones antropológicas hacen que sigan existiendo relojes carísimos, pero eso ya es otra historia, porque para llevar la hora en la muñeca con asombrosa precisión (y alarma, cronómetro, luz,...) con 5 euros se consigue.

No hace aún dos siglos, el Capitán FizRoy levaba a bordo del Beagle, además de al joven Darwin, más de 34 "cronómetros náuticos", relojes de sobremesa, con los que conseguía una medida del tiempo suficientemente precisa y calibrada como para navegar con razonable control del rumbo por los mares del planeta. Quién los iba a decir a aquellas personas que hoy la medida del tiempo había llegado a tal nivel que no la notamos.

jueves, 24 de octubre de 2013

Ante la huelga general contra la LOMCE.

Como trabajador del sistema educativo, en un día de llamamiento a la huelga general por la "Ley orgánica de mejora de la calidad educativa", no puedo obviar más algún comentario. En resumen, y reconociendo de antemano que no he leído el texto, me parece que hay razones más que suficientes para rechazarlo. A continuación enumeraré algunas, en orden de importancia:

1.- Los elementos básicos del estado deben estar lo más consensuados posible. El ordenamiento general de la educación es uno de los pilares del estado, cosa que se recoge en la necesidad de una ley "orgánica". Si estos elementos no están consensuados ocurre que cada cambio de gobierno se le da un bandazo. El resultado a largo plazo es el mismo, unos dan un tirón hacia un lado y otros hacia otro, con lo que el resultado neto es cero, pero cuanto más fuertes son los tirones más hay que sufrir para seguir en el mismo sitio. En ese movimiento pendular de la educación la LOMCE es el más brusco desde la transición,  una muestra de ello es la absoluta falta de apoyo fuera del partido de la mayoría absoluta.

2.- El sentimiento religioso, con todo lo respetable que pueda ser de forma genérica, no debería cultivarse en las escuelas. Modelos de países tan poco "sospechosos" como EEUU o Francia son excelentes. En vez de avanzar en esa dirección, la ley avanza en la contraria. La falta de respeto legislativo al sentimiento no religioso, al ateo, me resulta intolerable.

3.- En mi visión de la educación, la escuela debe enseñar a vivir la realidad. Y la realidad ni está segregada por sexos ni tiene revalidas cada dos años. 

Ya me conozco la narrativa que proclama el descenso permanente del nivel educativo que ha traído la falta de disciplina y seriedad derivada del folclorismo educativo que impuso la LOGSE, engendro progre y origen de todos los males de la sociedad actual, comenzando por la falta de aprecio por el esfuerzo y el conocimiento. Una narrativa sustancialmente falsa, basada en unos pocos datos sacados de contexto. Es la sociedad la que se ha reblandecido y no aprecia el esfuerzo y el conocimiento, como lo demuestran los mitos sociales al uso (no citaré ni uno solo), y eso se refleja en la escuela, sea cual sea la ley que la ordene.

Argumentar todas las cosas que he dicho antes con el nivel de detalle que me gusta (habitual en este blog podría decir pedantemente) sería muy muy largo, pero en días como hoy, de convocatoria de huelga, hay que posicionarse, para la justificación de esa posición tenemos todos los demás.

Para manifestar el descontento que, como antes he explicado, me produce la LOMCE la "huelga" me parece un mecanismo poco adecuado. Tampoco me siento cómodo con todos los compañeros de viaje que están descontentos con la ley, en algunos casos por razones muy distintas a las mías. Aún así, creo que debo manifestar el descontento con suficiente claridad, por ejemplo escribiendo este texto o asistiendo a las manifestaciones de amplio espectro que se convoquen.

Ya va siendo hora de trabajar por que deje de resultar envidiable la frase de Mark Twain "nunca dejé que la escuela interfiriera con mi educación".

PS. Esto no es un argumento, una cosa es una obra (la ley en este caso) y otra quien la firma, pero esta recopilación de perlas no tiene desperdicio: en El Diario

lunes, 21 de octubre de 2013

Parábolas pamplonesas en la tele

Hace un par de años hice una foto de un rincón de Pamplona en el que se apreciaban unos cuantos detalles científicos curiosos. Hoy he tenido la oportunidad de contarlo en la tele navarra, en esas "píldoras de ciencia" que amablemente nos ceden semanalmente en el magazine de tarde "Me importas tu" al club de amigos de la ciencia. El curso pasado todas las píldoras de ciencia tenían un componente experimental, sin embargo, la limitación de tiempo y la complejidad de realizar experimentos en directo lleva a plantearse otras opciones. Una es la de tomar estampas aparentemente anodinas y revelar algún detalle científico, que siempre lo habrá. A continuación dejo el vídeo de la intervención (en youtube aquí):

domingo, 13 de octubre de 2013

La Entrevista y VPO. Teatro en Pamplona

Esta tarde, en el Auditorio de Barañain, impresionante "La entrevista". Aitor Mazo y David Luque, dos grandes actores, con una escenografía mínima pero muy cuidada se curran un texto tan denso como apasionante. Un texto apasionante para los apasionados de la ciencia. Se repasan distintos aspectos como el papel de la ciencia básica en un momento de crisis o las rencillas entre científicos, y entre senior y recién llegados. En ambos casos se nota la pluma del científico, que no consigue equidistancia en la primera cuestión, claramente decantado por el valor de la ciencia aun en tiempos de crisis y experto aunque frío en las miserias internas de los científicos. El conflicto puramente personal entre los dos personajes por un lado es lo que empasta todo lo demás, da cohesión y sentido a lo demás; pero por otro resulta un poco irreal por lo excesivamente racionalista (¿cientificista?) de lo que les aflige. Resulta ligeramente cargante en ocasiones, ¿psicoanalítico? Pero vamos, un a crítica muy menor en comparación con todo lo positivo del montaje. El supuesto avance científico que se discute, la analogía con Bohr y Schrodinger (y su escenografía), la música, me han encantado. Merece mucho la pena. Algunos detalles más, con enlaces a los autores, aquí.

El viernes, en El Bardo Escaldao, VPO (Vivir para Pagar el hOgar). Otro estilo y otro entorno, pero no menos interesantes. El Bardo es una iniciativa de una asociación, un entorno alternativo para la cultura, un bar con copas a precio de coste y la voluntad para los artistas. En tan peculiar e interesante lugar, este viernes, el grupo Movimiento Bola presentaba una comedia costumbrista sobre las apreturas que le supone adquirir una vivienda a una pareja trabajadora. En este caso la escenografía no era minimalista sino casi inexistente, pero la frescura de los 6 actores, en un sorprendente rondo por los 2 personajes principales, hacia que no se echase de menos, incluso el juego cómplice con su ausencia resultó gracioso en más de una ocasión. Muy bien.

Al final va a resultar que si que hay cosas interesantes que hacer en Pamplona.

ACTUALIZACIÓN (22 oct 2013): Resulta que @javierarmentia descubrió que la física de la obra, la idea esa de que el electrón no es fundamental, no es ficción, sino que se basa en un trabajo actual (VER). Por otro lado, una reseña mucho más detallada y con fotos, de la obra se puede encontrar AQUÍ.

viernes, 11 de octubre de 2013

Jueves de la ciencia 2-1

Ayer comenzamos con la segunda temporada de los jueves de la ciencia, o ciencia en el bar, que de ambos modos se llama. Intentamos que sea un "espectáculo" divertido y distendido. El programa del festejo de ayer era:
- Bienvenida a la segunda temporada. Noticias breves.
- Invitado especial Antonio Aretxabala, Enredando en la litosfera: Fracking, Castor, …
- Preguntas del parroquiano.
- Experimento tabernario: evaporógrafo.
- Libro recomendado del mes: “¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos?”
- Mitos y leyendas urbanas: Cómo nos engañan (a veces) con las gráficas

Es muy de agradecer la acogida del personal del bar IDpuntoCERO, que es la sede oficial de estos jueves de la ciencia. Tampoco se puede olvidar el apoyo y difusión del Club de Amigos de la Ciencia. Lo que se mantiene igual que el curso pasado es lo bien que nos lo pasamos organizadores (Javier Armentia y yo), invitados (Antonio Aretxabala en este caso) y las personas que asistieron (unas 40).

Por primera vez, se emitió en straming, lo que nos ha dejado una grabación del asunto. Por problemas técnicos la grabación se perdió el comienzo, pero quedan 50 minutos de chapa. A continuación dejo el vídeo del festejo y, detrás, el del "experimento tabernario" que intentamos hacer, pero bien hecho en este caso. Las imágenes que se proyectaron están en este estupendo JUX 







ACTUALIZACIÓN 23 de octubre de 2013. Ayer nació una iniciativa hermana en Sevilla. Habrá que seguirles la pista para aprender de ellos y copiarles lo que funcione bien ;-)  Información y vídeo del evento aquí.

domingo, 6 de octubre de 2013

Mentiras gráficas, probablemente intencionadas

Hoy se ha hecho pública una encuesta de intención de voto que presenta unos datos en cierto modo sorprendentes, pero no es el análisis político el que me interesa, sino las impresionantes mentiras gráficas con las que nos han presentado los datos de la encuesta diferentes medios. A la izquierda una foto de la televisión, de Cuatro (Gracias a @Claragrima), a la derecha una captura de El País. Así a primera vista parecen unas gráficas inocentes. En ambos casos el eje x incorpora la misma trampa: el primer dato de la izquierda dista 22 meses del segundo, mientras que los otros tres distan un mes cada uno. Así, las pendientes más bruscas, las del primer tramo por la izquierda resultan incomparables con las demás. Pero bueno, esa es una trampa visual, dentro de lo que cabe menor.

Lo terrible viene cuando empiezas a mira las cosas con un poco más de detalle. Comencemos con la de Cuatro:
Podemos ver como un dato rotulado como 34,1 está a una altura mayor que uno que representa 34,7 (los he indicado con la etiqueta A en el gráfico de la izquierda). También podemos ver (etiqueta B) que 7,7 y 9,0 están representados a la misma altura. También que entre 11,6 y 11,5 (etiqueta C) hay la misma diferencia que entre 6,9 y 11,4...

En resumen, los puntos no están representados realmente, sino que están puestos prácticamente al azar, no respetando en absoluto las proporciones entre los números que representan. Estos tres ejemplos saltan a la vista sin necesidad de escuadra y cartabón, utilizando como guía visual las líneas de la retícula que proporciona el gráfico; pero no sería raro que afinando el análisis no encontráramos un solo punto en su sitio.

A continuación se presenta la otra gráfica, la de El País, con unas líneas añadidas (rotuladas como A y B).
Y es que lo primero que ocurre es que, al no disponer de una retícula, no podemos compara las alturas de una forma precisa. En la línea A vemos que 27,5 y 29,0 están prácticamente a la misma altura. Más exagerada es la enloquecida representación en la línea B, en la que vemos que 9,1 está por debajo de 9,0, a la misma altura que 7,7 por otra parte.

De nuevo, semejantes errores hacen dudar si alguno de los puntos está realmente en su sitio.

¿Cómo es posible que dos medios distintos representen tan mal los datos? Cualquier programa informático de presentación de datos no comete esos errores, ¿los habrán hecho con programas de dibujo? ¿Cómo es posible que profesionales de medios de comunicación de prestigio (del máximo prestigio que puedan tener, aunque sea poco) utilicen herramientas inadecuadas en su trabajo?

"No atribuyas a la mala fe lo que se puede explicar por pura estupidez" es una frase atribuida a Napoleón (y a muchas otras personas, de hecho no tengo claro su auténtico origen). En este caso, por alto que pueda estar el nivel de estupidez, es muy difícil pensar que no hay mala fe. Que tristeza.

ACTUALIZACIÓN (7 Oct 2013, 9:30): Me avisan de que en El País ahora está corregido y que la gráfica parece correcta VER.

sábado, 5 de octubre de 2013

Las mujeres de verdad...

El Roto, 10 de Abril de 2008
El Roto, 10 de abril de 2008

Oía en la radio una entrevista con Patricia Cardoso, directora de la película "Las mujeres de verdad tienen curvas" y me he acordado de un ¿chiste? de El Roto de cuando aún recortaba los periódicos de papel.

En el tema de la cuestión de género tengo la sensación de que a lo largo de mi vida se ha ido hacia atrás... La igualdad se defiende racionalmente, con postura cada vez más sofisticadas y la desigualdad se mantiene desde la raza, desde el día a día, desde el aire que se respira. Así, mientras en las filas de los racionales las discusiones se eternizan en el análisis del espíritu de la golosina una mitad de la humanidad femenina esconde sus tetas en trapos pesados mientra otra mitad los realza con la cirugía.

Me ha encantado Patricia Cardoso, y la película tiene una pinta estupenda, a ver si la puedo ver pronto...

miércoles, 2 de octubre de 2013

Ciencia para todos de enorme calidad

Se celebra estos días en San Sebastián un evento de divulagación científica que pone a disposición de la población algunos de los mejores científicos del mundo, Passion for Knowledge, Quantum13, un lujo. Ayer asistí a las conferencias. Primero tres grandes científicos con charlas de 45 minutos y después 6 estilosos divulgadores de la inconfundible escuela Naukas con píldoras de 10. Yo no se tuitear desde el teléfono, así que para disponer de un resumen (y recuerdo) recurro a "storiifcar" lo que dijeron y fotografiaron colegas más avezados en el tuiterío... me acuerdo de los tiempos en que había que pedir los apuntes para fotocopiarlos. Bueno, a continuación dejo esa "storificación" por si a alguien más le interesara.


martes, 24 de septiembre de 2013

Quitar para mejorar (pero no más)


Es magnífica esta imagen animada (gif animado que dicen los que saben lo que es un gif). A la vez que va dando indicaciones sobre como mejorar un gráfico, las va ejemplificando con un gráfico. Una forma visual, impactante y resumida de transmitir mucha información.

Procede de esta entrada en el blog de una empresa (Dark Horse Analytics) que se dedica, entre otras cosas, a la visualización de datos. Allí hay una versión en la que pasas las imágenes de una en una para apreciar mejor la evolución del gráfico.

Ya hace años, en 1983, Eduard Tufte, uno de los padres del análisis de la presentación visual de información cuantitativa, introducía el índice datos/tinta, como una medida de la cantidad de tinta utilizada en una representación un conjunto de datos. Una forma cuantitativa de comparar la calidad de representaciones de los mismos datos. Introdujo también otros índices, es un autor muy recomendable (además sus libros son muy bonitos, como no podría ser de otra forma).


A pesar de las alabanzas, me voy a permitir disentir un poco. Creo que el último paso es excesivo. Hay que quitar lo innecesario, pero no más, y para mi los ejes son necesarios. Las alturas de las barras, que es la información visual en la que se codifican los datos, alcanzan pleno sentido respecto de una referencia dada la escala. Si solo disponemos de la intercomparación entre ellas, que es lo que ocurre al eliminar el eje, empezamos a perder información en el "golpe de vista". Además la hacemos mucho más difícil de recuperar si queremos profundizar en el análisis. Así pues, con el criterio de maximizar la potencia comunicativa del gráfico, yo me quedaría con la versión de la figura adjunta.


Yo siempre pienso en la presentación visual de información cuantitativa en términos de "gráficas", y de maximizar su potencial comunicativo. Hay otras tendencias que las contemplan más como "visualizaciones" y añaden criterios centrados en la estética y el diseño que, en ocasiones, pueden interferir con el de maximizar la "comunicatividad" (valga el palabro). Supongo que la situación de uso del gráfico es la que debe dilucidar. Si se trata de un artículo científico no me apeo de mi criterio; ahora, si se trata de un periódico o una revista, dónde captar al lector es más importante que maximizar la información que se le comunica podría admitir visualizaciones menos óptimas.

Me llegó la info a través de @ptarra

lunes, 23 de septiembre de 2013

Si te lo ofrecen agresivamente no será tan bueno

En la lista de correos de la universidad ha aparecido un mensaje que nos anima a salir de la tarifa de último recurso y que abracemos las maravillosas ofertas del mercado libre de la electricidad. Dos días antes había venido a casa una persona de una compañía eléctrica, la misma que tengo contratada, a pedir la firma para que la factura volviese a ser bimensual... mentira. Al leer el contrato era un cambio completo de tarifa lo que se pretendía. No quiso dejar el documento que pretendía que firmáramos. O tomas la decisión en caliente o no tienes información. Claro que igual saben que serviría para denunciarles.

Ahora ya no lo hacen tanto, pero las compañías de teléfono seguían la misma táctica, llamarte por teléfono para ofrecerte tarifas maravillosas que no habías solicitado. Y en ocasiones, ese marketing agresivo pasaba la raya y daban por firmado un contrato que nunca se había firmado. A mi padre le ocurrió y tuvimos que pelear meses para revertir la situación.

Telefonía y consumo eléctrico comparten características muy similares: son servicios hoy en día esenciales en manos de oligopolios que se escurren de los intentos (poco firmes por otra parte) de regulación estatal. Esto supone unos mecanismos de tarifación abstrusos hasta lo incomprensible. No es por tirarme el pegote, pero siempre pienso que si en una familia con varios titulados superiores, algunos en ingenierías no tenemos clara la factura de la luz ¿que ocurre en el hogar medio? Solo el "consentimiento informado" tiene sentido. El consentimiento basado en la confianza que te merece el comercial lleva a latrocinios como el de la preferentes, un robo organizado y masivo del dinero de pequeños ahorradores de escasa capacidad crítica (por formación y edad sobre todo).

Es un problema complejo, en el que las asociaciones de usuarios y las administraciones públicas deberían luchar con más efectividad contra los lobbies de los proveedores de servicio. En todo caso, hay una regla de oro, de esas que las abuelas sabias siempre tenían presente: si te esfuerzas tanto en vendérmelo, seguro que no es tan interesante.

La figura, de aquí, es de una tarifa (publicitariamente espectacular) que también incluía clausulas encubiertas extrañas según cuentan aquí. Pero vamos, hay miles de ejemplos, no se trata de hacer una lista.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Gráficas malas y peores

La gráfica de la evolución de la inversión en I+D+i, la de arriba en la figura, nos ha dado ya para dos comentarios: sobre la inercia en investigación y sobre el nacimiento y declive del sistema español de I+D. Para terminar la serie, merece la pena comentar también sus aspectos formales. 

La verdad es que no es una gráfica muy buena. Por algún motivo que desconozco parece que dibujar de forma expresa el eje vertical se ha pasado de moda. Disfuncional moda si en efecto es así. Como sí se dan los valores de cada punto, se puede reconstruir el eje mentalmente, más o menos. No es fácil saber si el eje comienza en cero, aunque lo más probable es que si.

No hace mucho la televisión pública publicaba una gráfica que generó una intensa reacción (ver por ejemplo en The Functional Art), y no sin razón. Aquí no solo está desaparecida la escala vertical, la horizontal también. Como en el caso anterior hay datos como para reconstruirla mentalmente, pero entonces es cuando más "sorprendente" resulta, por decirlo de un modo suave. Tanto el eje x como el y son tramposos. Aquí parece obvio que la elusión no es una cuestión de moda, aunque se beneficie de ella), sino de falta de honestidad intelectual. La magnitud representada, el paro, tiene un componente estacional, con lo que lo lógico es presentar un año entero, de forma que se pueda apreciar dicha estacionalidad. Pues eso no ocurre: error en eje eje de tiempos, el x. Por otra parte, a partir de los dos números que se ofrecen podemos estimar por dónde andará el origen de coordenadas... algo por debajo del suelo si la imagen está proyectada en una televisión típica. Error en el eje de ordenadas. Estos errores no son inocentes: esta gráfica errónea da una impresión visual de bajada significativa, impresión que no se corresponde con la realidad de los datos. Si se toma un año entero (ver aquí) no solo no hay bajada, sino que hay subida, esos 4,69 millones de parados de agosto eran 4,58 un año antes. Por otro lado, en el otro eje, cuando se representa la bajada desde cero resulta imperceptible (ver por ejemplo aquí, o más exagerado aún). Los datos, por tanto, ni presentan una bajada en un periodo comparable, ni la bajada estacional es significativa. Luego la gráfica transmite un mensaje totalmente contrario al de los datos que se supone que representan. Es una tergiversación, una mentira. Y las mentiras en lenguaje gráfico son tan lamentables o más como en el léxico.

Las reglas son muy sencillas: colocar el eje vertical explícitamente e indicar claramente dónde se encuentra el cero de la variable. Con eso se evitan dificultades de interpretación y, más aún, interpretaciones torticeras.

Por cierto, una gráfica impecable para mi gusto con datos equivalentes al gasto en I+D es la primera del post antes citado (ver). Es verdad que da cierta pinta de antigua (y lo es, de hace 17 años concretamente), pero su calidad informativa es innegable, y en mi opinión ese es el valor supremo en las gráficas, y lo sigue siendo aunque les cambiamos de nombre y les llamamos infografías.

viernes, 6 de septiembre de 2013

De nuevos Amish y electrofobias

Una pareja de canadienses con hijos pequeños ha decidido vivir como en los años 80, en 1986 para ser exactos. Lo cuentan en Cooking Ideas. Visto que sus hijos hacían un uso de la tecnología actual que les resultaba excesivo, no se han andado con paños calientes. Fuera móviles, internet, ipads y esas fruslerías y a disfrutar con las cintas de casette y las televisiones de rayos catódicos.

No es el primer momento en la historia en que los avances tecnológicos producen esa sensación de "que se pare el mundo que me quiero bajar". Seguramente el caso más pintoresco es el de los Amish, una variante de los protestantes Menonitas que rechaza el uso de la tecnología posterior a la revolución industrial. Por cierto, que es un movimiento que está aumentando mucho en número de adeptos en los últimos años.

Parece que tenemos una dualidad entre la fascinación por lo nuevo, esa que lleva a los expertos en marketing a que todos los detergentes sean sistemáticamente nueva fórmula, y el temor a lo que no ha sido sancionado por siglos de experiencia colectiva. En estas nos vemos ante la revolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones (que ya se que es un tópico, pero es verdad que es revolucionaria) y hay reacciones en todo el abanico del espectro, desde los modernos que no pueden ni ir al baño con su ipad último modelo con conexión de alta velocidad hasta los refractarios canadienses que comentábamos al principio.

Todas esas posturas, resultado de actitudes personales, son legítimas y respetables. Ni la pareja canadiense, ni los Amish, ni los gafapastas de tableta incorporada me dicen cómo tengo que vivir yo. Las narrativas que desarrolla cada uno para mantener su postura no son equivalentes, pero vamos, allá cada cual con su vida. Sin embargo hay otra idea que yo creo que deriva de la misma dificultad de asimilar con sensatez la novedad que si resulta perniciosa: la electrofobia. En un retorcimiento lógico se genera la creencia de que las ondas que transportan esas nuevas tecnologías (WiFi, GSM, incluso microondas) son peligrosas para la salud. No las que transportaban tecnologías que se asimilaron más lentamente (como la radio y la televisión), sino estas modernas de irrupción tan violenta. La expansión de esa creencia encuentra el terreno abonado en multitud de personas que sufren con su lucha interna frente a la dualidad novedad- tradición que plantean las TIC. Si se quedaran ahí, como unos nuevos Amish, anclados en las previas de otra revolución no pasaría demasiado, allá cada cual con su vida. El problema es que su narrativa les obliga a militar, y a intentar imponernos a los demás su creencia, en forma de leyes y normativas. Y eso si es intolerable.

Quiero dejar claro que una cosa es la electrofobia como creencia, que es a lo que me he referido antes, y otra la investigación científica sobre los efectos biológicos de las radiaciones no ionizantes. Lo segundo es algo muy importante, en lo que los poderes públicos deben invertir, y que se debe realizar con el rigor y seriedad habituales en la investigación científica. De hecho se viene haciendo desde hace años, siempre con los mismos resultados. Unos resultados que no soportan en absoluto la creencia en la electrofobia

Foto de Wikimedia

miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Cómo contribuye el empleo a la calidad de vida de la personas con discapacidad intelectual?

Dichas personas perciben una calidad de vida notable, valoración que su entorno, familias y profesionales, rebajan a un aprobado alto.

Este sería el resumen último de la tesis doctoral de Maria Jesús Álvarez, a cuya defensa invitaba en la entrada anterior.

Para poder decir eso con seguridad hubo que diseñar un cuestionario adecuado para la tarea y pasarlo a algo más de mil personas; entre pilotajes y recogidas de datos, a personas con discapacidad y gente de su entorno. 

Es interesante comprobar la coherencia de los resultados a la hora de desglosarlos en la dimensiones que componen el concepto (o "constructo", como se dice de forma más técnica y pedante) de calidad de vida. Hay una diferencia de casi dos puntos (sobre 10) entre las valoraciones de las personas con discapacidad y las de su entorno, y esa diferencia es muy constante por dimensiones. También es llamativa la coincidencia de valoración entre las familias y los profesionales, monitores y técnicos de los centros que emplean a las personas con discapacidad intelectual entrevistadas.

Las diferencias de puntuación entre unas dimensiones y otras no es fruto del azar, refleja una situación ya señalada por otros autores y que es bastante general en el mundo desarrollado. Las dimensiones de bienestar están bien conseguidas: tienen lo que necesitan y están físicamente bien, incluso emocionalmente, aunque ya un poquito peor. Sin embargo no está tan bien conseguido que sean sujetos de sus propios derechos, una inclusión social efectiva y, lo que menos, que sean dueños de su propio destino (i.e. autodeterminación). Una situación que, salvando las distancias, recuerda un poco el lema de la monarquía ilustrada: todo para el pueblo pero sin el pueblo.

Por supuesto que un trabajo tan extenso y minucioso, tantos cuestionarios y entrevistas, han producido mucha información más. Ahora falta el trabajo de irlo estructurando en publicaciones adecuadas, el tribunal ya animó mucho a la doctoranda a que lo hiciera. La ya doctora, y con la máxima nota, seguro que lo irá haciendo. Estaremos al tanto para informar.
Doctoranda, directores y tribunal, de izquierda a derecha: José María Peiró, J. Sevilla, Reyes Berruezo, María Jesús Álvarez, Ildefonso Grande y Feli Peralta

lunes, 2 de septiembre de 2013

Defensa de tesis doctoral

Hoy lunes 2 de septiembre, a las 17:30 se defiende esta tesis doctoral. Será en la UPNA, en la sala Nicolás de Oresme.

Toda persona interesada en el tema está cordialmente invitada. La exposición no durará mucho más de media hora, y aunque el entorno académico asuste un poco y parezca muy solemne eso de la tesis, se entiende todo muy bien. Mariaje ha preparado una charla agradable e interesante (para el personal interesado en el tema, claro, no es que sea el club de la comedia).

Las defensas de tesis son actos públicos, y la verdad es que es una ocasión estupenda de mostrar a la sociedad que lo que se hace desde esa supuesta torre de marfil que es la universidad tiene sentido y es relevante para la sociedad... Por si no lo habíais notado, animo a asistir a todo el mundo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Nacimiento y declive del sistema Español de ciencia y tecnología

Hay cosas que parece que han estado ahí siempre, pero, como todo, un día nacieron. El sistema español de ciencia y tecnología es uno de ellos.

No es que no hubiera ciencia hecha por personas nacidas en España desde siempre, pero la organización de esa actividad como cuestión de estado es reciente en todas partes, y en España un poco más.

Se suele considerar el proyecto Manhattan, la creación de la bomba atómica (y eventualmente su beneficio en forma de inmediata victoria en una guerra brutal) como el inicio de la ciencia como cuestión de estado. Y como tal y la estructuración de un auténtico sistema de organización de la misma (el primero, el americano, se debe al interesante personaje Vannevar Bush).

Veinte años después, en la España del Seat 600, se crea la primea estructura de financiación de proyectos científicos, la "comisión asesora" (CAICYT), y con ello la inversión estatal en I+D comienza a existir; véase en la primera gráfica de la figura. Esta figura procede del artículo "El sistema español de ciencia y técnica" publicado por Ángel Pestaña en 1996 en Investigación y Ciencia. Tras ese tímido nacimiento, aún vivo el dictador, hay 15 años de suave crecimiento, inapreciable en la escala de la gráfica, aunque porcentualmente muy significativo. Es con la transición cuando comienza un impulso verdaderamente llamativo. Es en los 80, en los tiempos de la movida, cuando la ciencia española se hace mayor, y adquiere unos niveles de financiación escasos, pero de país avanzado. Aquellos 35.000 MPts estaban en el entorno del 1% del PIB, aún lejos del 3% de los países verdaderamente importantes, pero ya en el mismo orden de magnitud.

A partir de los 90, una vez que ya hay auténticamente un sistema nacional de I+D (jóven y poblre pero decente), el principal fenómeno que se aprecia en la financiación del I+D es la confusión contable. Dado que ya es un número del que se puede sacar pecho (políticamente, se entiende), lo importante parece ser el número más que la realidad que lo sustenta. Se empieza entonces a trampear con lo que se puede computar como I+D, se añade ina "i" a la suma de letras que permite computar otros gastos, se incluyen créditos además de subvenciones... Supongo que los especialistas no se pierden, pero deja de ser algo transparente. Lo que si parece claro es que, en % del PIB, la inversión se estanca a comienzos de los 90 durante un par de décadas. En este tiempo, todas las campañas electorales prometen esfuerzos para subir hasta el 3%, que es una especie de número mágico que garantiza prosperidad a los países que lo alcanzan. Sin embargo ningún gobierno hace realmente nada. Ministro tras Ministro se esfuerzan en sacarle más partido a la misma inversión (en % del PIB, no en valor absoluto) con programas cada vez más complejos y burocratizados. Extraño camino el de la búsqueda de la eficiencia imposible por la burocracia...

Y con eso llegamos a la crisis actual, un momento en el que la emergencia presupuestaria ha borrado toda sombra de planificación estratégica. No quiero hacer hipótesis sobre las causas (psicológicas, ideológicas,  pura estupidez, etc.) que mueven a los gestores de lo público (a.k.a. políticos) a tomar sus decisiones, pero se ha roto una tendencia que comenzó en 1965. En los últimos años se ha perdido un tercio de la financiación. Se ha escrito mucho sobre la repercusión de este descenso en la financiación del I+D, está claro que es la incorporación de talento al sistema el elemento que más sufre y peores consecuencias tendrá a largo plazo. Merece la pena no perder esta perspectiva de décadas ¿cuándo y cómo se invertirá la nueva tendencia? Perdido la vergüenza, y pagado el precio político de invertir una tendencia de 40 años, ¿Quién va a invertir en una actividad que da réditos en una escala temporal muy diferente de la electoral? El valor estratégico de la ciencia para un país fue un consenso no escrito entre todos los actores de la gestión de lo público (a.k.a. partidos políticos y comunidades autónomas) desde el tardofranquismo hasta anteayer. ¿y ahora qué?

jueves, 29 de agosto de 2013

Inercia en investigación

La inversión estatal en I+D comenzó a descender en 2009 y no ha dejado de hacerlo desde entonces. Es un hecho bien conocido y que ha generado ya multitud de protestas, individuales, colectivas, nacionales e internacionales. No es para menos, pero no es lo que nos ocupa ahora.

Los sistemas de Ciencia- Tecnología- Sociedad (CTS), como se les suele llamar, no son sencillos. Tienen diversas entradas (dinero, personal joven, personal maduro, colaboraciones, etc.) y diversas salidas (artículos, patentes, personal formado, etc.). En una primera aproximación, simplista por otra parte, se puede considerar el dinero invertido como entrada principal y el número de publicaciones como salida principal. De forma más simplista aún, podríamos pensar que la relación entre una y otra sería más o menos lineal. Por eso sorprende ver los dos primeros gráficos de la figura adjunta. Proceden del informe de situación sobre la ciencia española FECIT13, recopilados por @hebusto que los puso en twitter.

El aumento en el número de artículos científicos es llamativo, y especialmente interesante que esos trabajos van siendo progresivamente más importantes en el contexto de la ciencia mundial, al menos cuantitativamente, dado que el porcentaje de participación en la ciencia mundial crece también de forma continua. Sorprendentemente ese crecimiento no parece verse afectado por el enorme descenso en los ingresos destinados a la ciencia. Sin duda es esperable una cierta inercia. Los artículos que se publican hoy se enviaron hace unos meses, y se escribieron con resultados de unos meses antes, obtenidos con equipamiento que se compró antes aún. Por tanto, si se corta la cadena en la parte de comprar equipos, se tardará tiempo en que se nota la merma en los artículos publicados.

En vez del número total de artículos publicados, que es un indicador de productividad bruta se puede considerar qué porcentaje de los artículos más citados del mundo proceden de centros españoles, dato que es indicativo de calidad, de excelencia. Este dato, concretando al 10% de artículos más citados del mundo, es el que se representa en la tercera gráfica de la figura. Está tomado del artículo publicado por Materia sobre el tema, y ellos a su vez lo obtienen de los datos publicados por el prestigioso grupo de investigación Scimago. En esa magnitud si que se aprecia un descenso que comienza prácticamente a la vez que el del dinero.

Aunque habría que estudiar más el tema, parece que los datos apuntan a que en la investigación de máxima calidad, la dependencia de la financiación es mucho más inmediata, y que apenas hay inercia. En cambio en la investigación en su conjunto, la inercia se extiende más allá de los 4 años.

Quizá el estimador de calidad que se ha escogido (el % de participación en el 10% de la ciencia más citada) sea un poco rebuscado, no lo se. Habría que corroborar la hipótesis con otros indicadores de calidad. Por cierto, si dejamos de lado la evolución temporal y nos fijamos en el número absoluto, resulta muy llamativo. En el total de la ciencia mundial, la producción española representa el 3% en 2009, mientras que entre la mejor ciencia mundial, representa el 12%. Parece concluirse que la calidad promedio de la ciencia española es particularmente alta; cuando menos sorprendente.

En cualquier caso, esperemos que la destrucción de la financiación de la inversión pública en ciencia concluya de una vez y revierta pronto su tendencia.

PS. A partir de la publicación de las primera figuras por parte de @hebusto, el 26 de julio, mantuvimos una interesante conversación en tuiter sobre el tema con @Victordom, @emulenews, @spidermanzano y @eulez. Ya entonces, @emulenews avanzaba la hipótesis de que la cantidad de trabajos no reflejaría demasiado (probablemente nada) el descenso de financiación, pero si la calidad. Hay que reconocer que estos datos apoyan su hipótesis original.