viernes, 7 de noviembre de 2014

La precariedad de la investigación es global

En los últimos años la financiación de la investigación ha caído muy significativamente, y eso ha oscurecido otras evolciones si cabe más preocupantes. El dinero que hay (independientemente de su cantidad) es cada vez más enrevesado de gestionar: convocatorias complejas, plazos cortos, gastos no elegibles, justificaciones de gastos complejas, retrasos en la liberación de forndos, auditorías tardías que pretenden revertir concesiones ... Y todo esto arrastra a las personas que se dedican a la tarea: las condiciones laborales de las personas dedicadas a este sector son lamentables.

Uno está tentado de achacar estas miserias a la idiosincrasia patria, o incluso a algún ministro concreto (como el que se esconde en el teclado). No, la cosa es mucho peor. Son tendencias globales. Y para muestra una jornada organizada por la NTEU (the union for higher education staff across Australia). Algunos datos extraidos del vídeo: más del 75% de la investigación está hecha por investigadores con contrato temporal. Los contratos temporales, aunque encadenados, tienden a ser cortos (p. ej. 17 contratos en 19 años). Y la tendencia en un rángo de décadas es a empeorar. La jornada la grabaron en vídeo, y por la magia de las redes sociales me ha llegado, vease:



NTEU expert seminar #2- Off Track – Research Staff and Insecure Employment in Australia from NTEU TV on Vimeo.

Desde mi punto de vista esta atrofia global del sistema de ciencia pública es muy problemática, y la toma de conciencia de que es un asunto global e independiente de detalles como la crisis económica del postladrillo me tiene especialmente preocupado. Quizá haya que comenzar a "sindicarse" también a nivel global...
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