domingo, 22 de octubre de 2017

Este artículo se publicó el 17 de octubre de 2017 en Voz Pópuli (ver allí).



Hay muchos síntomas que pueden llevar a pensar que está rota la máquina de hacer ciencia, como comentaba en estas páginas Antonio Martínez Ron hace unas semanas. En mi opinión esos síntomas se corresponden con un momento de crisis en la ciencia como actividad profesional, una especie de adolescencia del sector que habrá que gestionar adecuadamente para evitar que caiga en malos hábitos y continúe con un desarrollo saludable. Intentaré justificar esta idea en los siguientes párrafos.

La ciencia como búsqueda de la verdad tiene milenios, como forma de pensamiento estructurado centenares de años, pero como actividad profesional institucionalizada data de los años 50 del siglo pasado. Gracias al proyecto Manhattan  se ahorraron años de guerra, muchas vidas y muchísimo dinero, obtenidos como rendimiento de una inversión bajísima (relativamente) en conocimiento. Ese proyecto sirvió de modelo y los estados comenzaron a financiar a los científicos a través de proyectos de investigación. Universidades y centros de investigación alojaron a un gran número de personas dedicadas profesionalmente a la ciencia. En muy pocos años se había creado un sistema de ciencia profesional con diferentes organismos financiadores, evaluadores del resultado de los proyectos, empresas, etc.

La estructura de ese sistema de ciencia profesional es distinto en cada país, se desarrolla a distintas velocidades en distintos lugares, pero comparte de forma casi global dos características relevantes para lo que aquí nos ocupa: (i) las publicaciones científicas en forma de artículos juegan un papel clave en el funcionamiento del sistema y (ii) la financiación pública dedicada a los mismos ha crecido de forma significativa y sostenida desde su creación hasta la crisis económica de la pasada década.

La actividad de un científico profesional gira alrededor de la publicación científica, de los “papers”. Un proyecto comienza con una revisión bibliográfica, la búsqueda y lectura de lo publicado sobre el tema a investigar. Luego la investigación se desarrolla guiada por la literatura existente respecto a métodos experimentales, etc. Finalmente se concluye con la redacción y publicación de nuevos artículos en los que se comunican los resultados de la investigación. Estos artículos los publican editoriales (en su inmensa mayoría privadas) tras un proceso de revisión por pares en el que otros científicos del mismo campo de especialización analizan, corrigen y, en su caso, autorizan la publicación. También están en la base de la evaluación de los proyectos y de los propios científicos: cuantos más artículos y de mejor calidad se han publicado, se entiende que mejor es el proyecto (o el científico). Finalmente, los organismos financiadores actúan basándose en esas evaluaciones de calidad concediendo proyectos como continuación de otros exitosos, promocionando a científicos mejor evaluados frente a otros, etc.

Cuando el sistema anteriormente descrito está afinado (lo que ha ocurrido en la mayoría de las disciplinas durante décadas) los intereses de todos los actores están alineados, el mayor beneficio de cada uno coincide con el beneficio del sistema entero. Seguramente por eso ha funcionado tan bien tanto tiempo. Los investigadores quieren leer artículos relevantes para su trabajo; las editoriales quieren, por tanto, publicar trabajos interesantes; los revisores evitan errores y cuestiones de poco valor; los científicos, a la hora de publicar, comunican resultados correctos e interesantes para que pasen la revisión y sean publicados; los evaluadores disponen de un “proxi” de calidad (el número y calidad de los artículos) razonablemente objetivo y fiable; y los financiadores disponen de un mapa suficientemente fidedigno del sistema como para destinar los recursos adecuadamente (con la mezcla de criterios políticos y de rendimiento que en cada caso se hayan planteado). Como además los presupuestos destinados al sistema van creciendo, se van creando nuevos grupos de investigación y puestos de trabajo de científico profesional a un ritmo que hace que la mayoría de los jóvenes investigadores puedan desarrollar una carrera (de ahí que durante muchos años el paro entre personas con doctorado fuera muy cercano a cero http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-tasa-de-paro-de-los-doctores-en-Espana-esta-por-debajo-del-5 ).

Aunque la anterior descripción presenta una visión simplista (incluso podríamos decir que edulcorada) de la situación real, se pude considerar el modelo ideal que los diferentes actores tenían en la cabeza y cuya consecución se ha ido buscando introduciendo reforma tras reforma suavemente. Pronto se vio que evaluar considerando sólo el número de artículos generaba una inflación de los mismos, disminuyendo su calidad, lo que llevó a introducir la medida de calidad a través del impacto de los trabajos, el número de veces que eran citados tras su publicación (y el valor medio de esas citas de cada revista, el famoso “factor de impacto”. En España se introdujeron los “sexenios de investigación”  como incentivo para incorporar a este sistema de ciencia profesional a profesores universitarios que se habían formado en un sistema previo y cuyo estatus funcionarial ayudaba al cambio. Igual que con estos dos ejemplos, se podría continuar analizando medidas de política científica como correcciones para ajustar el sistema real al ideal antes esbozado (algunas vividas de forma traumática, como la incorporación al mismo de disciplinas cuya tradición era muy diferente de la publicación de artículos y de la presión por producirlos).

Así llegamos a los últimos años en los que el sistema de ciencia profesional está sufriendo unas presiones muy importantes que no sería raro que lo llevaran a modificaciones muy importantes. En mi opinión, la causa última de esas presiones se encuentra en dos factores que se realimentan mutuamente: (i) la reducción de presupuestos, por primera vez en 70 años y (ii) la generalización de internet.

Cómo internet cambió drásticamente la industria de la música es algo bien conocido. La música se digitalizó, se liberó de los soportes físicos (discos, CDs, etc.) y comenzó a circular entre personas con aplicaciones de intercambio (Emule, Napster y similares) y acabó con las empresas tradicionales de comercialización y producción de discos. No así con la creación, distribución y consumo de música que han encontrado otros cauces. Por el contrario, la industria de los artículos científicos, las editoriales, no ha sufrido esta transformación. Se ha beneficiado de la reducción de costes que supone la edición electrónica, pero lejos de disminuir los precios, estos han subido. Uniendo este hecho a la reducción de presupuestos disponibles se entiende que universidades prestigiosas, incluso países enteros hayan tenido serios problemas para mantener el acceso de sus científicos a las publicaciones científicas. Teniendo en cuenta que el equivalente científico a Napster (Sci-hub) es utilizado ya por millones de investigadores, la presión sobre el sistema de publicación es difícilmente sostenible a medio plazo.

Por otro lado, también debido a la reducción de presupuestos, la competición entre científicos por unos recursos cada vez más escasos (sea como financiación para proyectos o plazas de promoción) ha generado una enrome inflación en los parámetros de evaluación (número y citas de los artículos) que se traduce en una enorme presión por publicar. Es lo que se ha dado en llamar “publish or perish” (publicar o perecer). Para sobrevivir en el sistema hay que publicar muchos artículos con factores de impacto muy altos, muchos, muchos.

El que los artículos sean el indicador de calidad de los científicos que utiliza el sistema es la principal causa de que no haya quebrado aún el sistema de publicación. Hay que seguir publicando en esas revistas “o perecer”, aunque esto suponga pagar por publicar, reduciendo aún más el presupuesto disponible para la propia investigación.

La presión del “publica o perece” sobre el sistema entero está haciendo que los científicos, en su labor de revisores, sean más laxos. Con ello trabajan menos en un aspecto poco productivo de su actividad y además, al disminuir los estándares, se verán beneficiados pudiendo publicar trabajos más flojos. Esto está dando lugar a una disminución de la calidad global de la ciencia que se publica, lo que se puede observar en el aumento de retracciones y, sobre todo, en la llamada “crisis de reproducibilidad”, el que mucho de lo publicado sea en realidad irreproducible.

En resumen, el sistema ideal expuesto al principio en el que el éxito de todos los agentes estaba alineado ha comenzado a desajustarse, ya no es cierto que todo reme en la misma dirección. El sistema de ciencia profesional ha crecido haciéndose mayor cada vez y, probablemente, ha llegado a su tamaño máximo, ya que no nos previsibles grandes aumentos de los presupuestos estatales destinados a este fin, ni que ese papel vaya a ser sustituido por un sector privado que haga de mecenas. Como un infante que ha llegado a la adolescencia y ya no crece más en altura pero ha de continuar su desarrollo en otras dimensiones, el sistema de ciencia está sufriendo una crisis de crecimiento muy importante. Esperemos que este adolescente sea capaz de superar esa peligrosa etapa vital sin caer en comportamientos inadecuados y que siga resultando tan útil a la sociedad como lo ha sido en estas 7 décadas de infancia.

domingo, 15 de octubre de 2017

Ciencia de la cocina en Cope Navarra

Este curso que comienza voy a colaborar de vez en cuando en un progama de cocina de Cope Navarra. De la mano de Carlos Marañón "el perolas", comentaré alguna cuestión de ciencia de la cocina de vez en cuando. Coemnzamos el pasado 12 de septiembre con los misterios de hervir agua:


jueves, 5 de octubre de 2017

La ciencia que mueve el mundo

Con motivo del 30 aniversario de la Universidad Pública de Navarra nos invitaba el Consejo Social a algunos profes a reflexionar sobre el futuro que nos viene a medio plazo. A mi me cuesta hacer predicciones (sobre todo si son sobre el futuro, como decía Bohr), pero si tengo claras algunas cosas sobre dónde estamos:

- Visitando Numancia y viendo la recreación de una casa de los romanos en el 200 AC me sorprendió lo familiar que resultaba. En mi infancia, en zonas rurales había muchas casas iguales a esas. Desde el tiempo de aquellos romanos hasta el tiempo de mis abuelos la vida del día a día apenas cambió.

- En los últimos años (un par de siglos como mucho, algo ínfimo en escala de milenios) el mundo se ha disparado en cualquier magnitud que queramos medir: esperanza de vida, número de personas, riqueza, consumo energético por habitante,...

- Lo que ha permitido ese despegue hacia un nuevo mundo (claramente mejor a mi juicio) es la ciencia. No tanto los resultados científicos y tecnológicos como la forma de pensar que ese avance requiere. Cederle la vara de mando a la naturaleza (a través del experimento) no es algo menor. Ya no la tienen los dioses, ni siquiera los hombres.

- Mantenernos en ese "nuevo mundo" de vidas largas y agradables va a requerir perseverar en el pensamiento crítico y las decisiones basadas en la evidencia, así como potenciar unos sistemas de ciencia públicos potentes.

Ese discurso a grandes rasgos es el que me sugiere la amable invitación de mi Consejo Social y que expongo con las siguientes imágenes (con tan poco texto que si no escribía lo anterior se hacían inútiles):

martes, 3 de octubre de 2017

Ser humano hoy (Euskonews)


Me invitan en Euskonews a contestar la pregunta que están haciendo en 2017 a un buen número de gente. Nada menos que
Zer da gizakia izatea gaur egun?
¿Qué es ser humano hoy?

La dirección del sitio es esta, y a continuación dejo también el breve texto que escribí como respuesta:

 Ser humano hoy es poca cosa. Hoy sabemos lo gigantesco que es el universo y lo minúsculo de nuestro hábitat en comparación. Hoy conocemos muchos detalles de los procesos evolutivos y que, en realidad, no somos la cúspide de la misma sino una rama más del enorme árbol de la vida. Sabemos que la velocidad de la luz es un límite inalcanzable. Sabemos, gracias al teorema de Gödel, que no se puede construir un sistema lógico cerrado y completo. El avance del conocimiento científico en los últimos siglos ha ido apartando a la humanidad del centro del universo en el que una vez se creyó (y en el que aún se creen algunos de nuestros congéneres).

Aquel centro del universo que disfrutaron nuestros antepasados era una ficción. Pensar que todas las estrellas y planetas giraban entorno nuestro era de los pocos consuelos disponibles al ver como las enfermedades y el hambre diezmaban las poblaciones. La esperanza de vida era de unos escasos 30 años y había que gastar prácticamente todo el tiempo disponible en luchar por subsistir un día más.

El ser humano hoy ha sufrido ese doble desplazamiento gracias al conocimiento, a la ciencia. En el plano material los niveles de bienestar, salud, alimentación y ocio son los más altos de la historia. El mismo conocimiento que nos ha llevado a ese bienestar nos muestra que quienes lo disfrutamos somos unos animales más en un pequeño planeta en los confines de una galaxia de entre tantas. Nada más y nada menos.

domingo, 1 de octubre de 2017

Los rangos de la percepción

Hace unos días publicaba como colaboración de Naukas en el Cauderno de Cultura Científica el siguiente texto:


Los seres humanos somos sensibles a diversas magnitudes, tanto externas como internas. De entre ellas recibimos información de dos tipos de ondas: las de presión en el aire que nos rodea (sonido), y ondas electromagnéticas que llegan a nuestros ojos (luz). Para poder hacerlo disponemos de unos detectores considerablemente sofisticados. Tantos los oídos como los ojos poseen unas prestaciones verdaderamente notables, pero limitadas a unos determinados rangos de frecuencias. Si consideramos la amplitud de los espectros electromagnético y sonoro, podemos llegar a pensar que somos prácticamente sordociegos, como dice una figura que ha dado muchas vueltas por internet (figura 1). ¿Es esto realmente así?

Figura 1.- “En la gran perspectiva de las cosas somos prácticamente sordociegos”. Esta figura ha dado muchas vueltas por las redes sociales (originalmente publicada en Abtruse Goose)

Hay tres características de la propagación del sonido que hay que tener en cuenta para comprender el interés evolutivo de percibir un rango particular de ondas sonoras. Por una parte, la atenuación del sonido es mayor cuanto más alta es la frecuencia o, visto al revés, los sonidos de bajas frecuencias son capaces de viajar distancias mayores. En segundo lugar tenemos que la reflexión del sonido es eficaz cuando choca con objetos del tamaño de la longitud de onda del mismo (o mayores). Por último, la capacidad de las ondas de rodear obstáculos (la difracción) también ocurre cuando las longitudes de onda y los obstáculos son de tamaños parecidos.

Así pues, los animales como murciélagos o delfines que utilizan el eco para localizar objetos (ecolocalización) tendrán que utilizar ondas de altas frecuencias (pequeñas longitudes de onda, por tanto) de forma que puedan resolver objetos pequeños y no verse afectados por la difracción. En cambio, los animales que utilicen el sonido para advertir la presencia de depredadores podrán beneficiarse de la difracción, de forma que les llegue información del peligro aunque haya obstáculos en el camino (piedras, matorrales, etc). Finalmente, hay animales que han desarrollado sistemas de comunicación a muy larga distancia, y para ello necesariamente han de emplear ondas de frecuencias muy bajas.

A lo anterior hay que añadir que los tamaños de los dispositivos para producir y recibir sonidos también están en proporción con la longitud de onda de los mismos. Así, solo animales grandes podrán acceder a los sistemas de transmisión a largas distancias, ya que las ondas de bajas frecuencias tienen longitudes de onda grandes. Es el caso de los elefantes y algunos cetáceos. Por el contrario, animales pequeños que usan la ecolocalización, como los murciélagos, perciben sonidos en un rango de 20 a 200 kHz. Sus sonidos más graves a nosotros nos resultan imperceptibles por ser demasiado agudos.

Se suele considerar que el intervalo audible para los humanos se extiende entre los 20 y los 20.000 Hz, aunque en condiciones de laboratorio algunos individuos perciben un rango algo más extenso; y en condiciones normales no pasamos de los 15.000, especialmente los adultos. Si nos fijamos en las longitudes de onda que corresponden a dicho intervalo (figura 2), vemos que está centrado en los tamaños de las personas, extendiéndose desde los 17 mm a los 17 m. Este intervalo es muy adecuado para controlar el entorno en un radio de unos 20 m. Resulta especialmente valiosa la difracción que permite que podemos oír personas en otra habitación aunque no podamos verlas.


Figura 2,. Espectro sonoro.

En el caso del intervalo visible, las restricciones son más severas, y de hecho las variaciones entre distintos animales son mucho más pequeñas que en el caso del sonido. El intervalo visible del espectro electromagnético está determinado por tres condicionantes. En primer lugar, es el principal componente de la radiación que nos envía el Sol. Nuestra estrella emite un espectro de radiación correspondiente al de la emisión de un cuerpo negro a 5900K que tiene pequeñas partes de ultravioleta e infrarrojo, flanqueando el grueso de su emisión, que es visible (figura 3).


Figura 3.- Espectro solar.

En segundo lugar, la atmósfera que recubre nuestro planeta es opaca a la mayoría del espectro electromagnético (figura 4). Si tomamos el rango de longitudes de onda que va desde un nanómetro hasta un kilómetro, catorce órdenes de magnitud, solo hay dos ventanas de transparencia. Una es para las ondas de radio (entre un centímetro y veinte metros, aproximadamente); y otra es en el visible y el infrarrojo, aunque con muchos altibajos debidos a la absorción de los distintos gases de la atmósfera. Es decir, de los catorce órdenes de magnitud considerados, solo dos y medio atraviesan la atmósfera. De hecho, cuando hemos querido observar el cosmos en otras zonas del espectro, ha sido necesario colocar los correspondientes telescopios en satélites. La observación terrestre se limita al visible y la radio (y las ondas de radio son demasiado grandes para que puedan resultar aprovechables por los animales).


Figura 4.- Opacidad de la atmósfera

Por último, la energía de los fotones del rango visible es compatible con las moléculas orgánicas que componen los seres vivos. Energías mayores (ultravioleta y más allá) rompen enlaces e impiden la estabilidad molecular; mientras que energías menores interaccionan poco, y es difícil imaginar detectores basados en estas moléculas, como sí ocurre con el visible.

Tras estas consideraciones, podemos poner en perspectiva la figura del comienzo. Es verdad que en el universo hay ondas a las que no somos sensibles, pero o bien no las hay en la superficie del planeta, o bien son muy poco relevantes para animales como los humanos. Al menos así ha sido durante miles de años, hasta que en las últimas décadas la ciencia y la tecnología nos han permitido medirlas. A día de hoy disponemos de instrumentación capaz de extender el rango original de nuestros sentidos y hacerlo prácticamente ilimitado.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Invitado a hablar de discapacidad en Trabajo Social

Un año más la profesora Sagrario Anaut me invita a hablar de discapacidad y diseño para todos en una asignatura de Trabajo Social. Me parece muy interesante que la interdisciplinaridad que tanto reclamamos empiece en el grado.

Las transparencias a utilizar en la charla son estas:



sábado, 23 de septiembre de 2017

El engaño de FitzRoy

A comienzos de este año 2017 me regalaron un "juguete científico" muy sorprendente, un vidrio de tormenta. Empecé a tirar del hilo a ver que era eso y por qué había adquirido relevancia. Resulta que es un sistema que produce (y disuelve) unos preciosos cristalitos y al que se atribuye, falsamente, la capacidad de predecir el tiempo. Tanto tirar del hilo acabé con una historia como para contarla en Naukas 17. A contiuación dejo el material:

El vídeo, gracias a EITB, está AQUÍ

Y las imágenes:


martes, 5 de septiembre de 2017

Cuentahistorias científicas 2017

La semana que viene empezamos un curso de verano interesantísimo sobre divulgación científica. Es la tercera edición del curso, segunda en formato curso de verano.

Los detalles en el sitio de los cursos de verano, AQUI.
Un resumen gráfico de programa y ponentes:


miércoles, 23 de agosto de 2017

Nudos de corbata

(Originalmente publicado en junio de 2015 en un blog ya discontinuado)
Una de las cosas más interesantes de estudiar física es que aprendes que no hay nada que te sea ajeno, todo es objeto de estudio formal, cualquier cosa es objeto de una aproximación científica (si te sale, claro, si no lo dejas y a por otra cosa). Así que a finales del siglo pasado un par de físicos se preocuparon por los nudos de corbata ¿cuántos se pueden hacer?

La analogía entre los movimientos de anudamiento y un problema clásico en física (el del movimiento errático o random walk) les llevó a proponer un sistema formal de descripción de los movimioentos para anudar corbatas, y a partir de ahí contar todos los posibles; del ejercicio les sale 85. Es interesante ver que todos los nudos tradicionales, los que usa la gente habitualemnte aparecían en su descripción exahustiva. Un interesante logro de descipción científica formal de... una bobada, pero de un interés humano a fin de cuentas. Escribieron un libro, una página web a modo de enciclopedia de los nudos, seleccionaron los que son bonitos, en resumen, se hicieron unos expertos en nudos de corbata y siguieron con sus carreras como científicos.

Pero hete aquí que en las películas de la trilogía Matrix aparece un villano, el Merovingio, tan malote que sus corbatas llevan nudos que no están en la lista de Fink y Mao. Lo sorprendente es que son nudos bonitos, muy bonitos incluso. Pero tienen una peculiaridad, la cara frontal del nudo (la fachada) no es un trozo de tela plano, sino que puede aparece compuesto o rizado. Esta rareza no la habían tendo en cuenta los primeros investigadores. Así que quedaba un problema científico abierto ¿cuántos nudos de corbata se pueden hacer realmente?

El matemático sueco Michael Vejdemo-Johanssen se puso a la tarea en 2013 junto con 3 colegas. Llegaron a una elegante solución que simplifica la anterior codificación de los nudos (en el fondo con menos restricciones es más sencillo hacer cosas). Con ella obtienen 266.682 nudos aparentemente posibles con una corbata común. Limitan el número de operaciones, dado que la corbata no es infinitamente larga, es de suponer que con corbatas un poco más largas de lo normal el número puede volverse realmente astronómico. el subconjunto de los que realmente se asemejan a los que inspiraron el trabajo es de "solo" 24.882. Explican todo esto en un trabajo recientemente publicado en el PeerJ of Computer Science (preprint accesible en ArXiv). También ha hecho un curioso generador aleatorio de nudos (aquí), de forma que cuando entras se genera aleatoriamente uno de los muchísimos nudos decentes que generan con su sistema y te lo presenta con sus instrucciones detalladas. Así que ya no solo es el duque de Windsor el que puede tener un nudo de corbata con su nombre, ya esta al alcance de casi cualquiera.


Fuentes:
- The Physiscs Buzz
- La enciclopedia de los nudos de Fink y Mao
- El generador aleatorio de nudos de Johanssen
- Paper resumido (Nature) de Fink y Mao
- Paper técnico de Fink y Mao
- Paper técnico de Johanssen
- Paper publicado (PeerJ Computer Science) de Johanssen

viernes, 11 de agosto de 2017

La fuerza de la evaporación

(Originalmente publicado en junio de 2015. Me voy a ir trayendo aquí lo que falte de blogs discontinuados)

Es bien sabido que la evaporación enfría, y que gracias a eso el botijo enfría el agua. Sin utilizar energía externa "bombea" calor en la dirección contraria al equilibrio térmico. El botijo utiliza la energía de la evaporación para enfriar. La novedad que nos proponen Ozgur Sahin y sus colaboradores es utilizar esa energía para producir movimiento, algo mucho menos evidente.

La clave de todo el proceso está en esporas bacterianas (del Bacillus subtilis concretamente). Estas esperas son muy higroscópicas, absorben humedad del ambiente y crecen. Han sido seleccionadas por la evolución para perdurar en ambientes muy secos en espera de agua para hidratarse reactivar su metabolismo. Si su entorno vuelve a secarse antes de que se hayan activado pierden el agua a la misma velocidad que la ganaron. Son el elemento ideal para reaccionar a la humedad ambiente. Con estas esporas y diseños ingeniosos consiguen convertir gradientes de humedad relativa del aire en movimiento: "músculos" (fibras que se encongen), movimientos oscilatorios y, quizá lo más espectacular, un motor rotatorio. El elemento clave es una cinta de plástico muy fina sobre la que se depositan adecuadamente grandes cantidades de esporas.



Estos fascinantes motores que extraen su energía de gradientes de humedad relativa del aire son el resultado de una investigación multidisciplinar, desarrillada en la universidad de Columbia, en Nueva York, y han sid0 publicados en Nature Communications. Pero además de ser un resultado interesantísimo, lo han divulgado muy bien, como puede verse en este vídeo (5 min):


(Tema comentado en Grafitti el 24 de junio de 2015)

Fuentes:
El País
El artículo en Nature Communications
El vídeo 

domingo, 6 de agosto de 2017

Ciencia, estrellas y migas en Ujué

Tras el éxito del año pasado "de Ujué al cielo", este año se repite la iniciativa de un curso de verano en ese pueblo tan bonito. Más que uncurso propiamente dicho es una excusa para juntar a la gente del pueblo y alrededores y pasarlo bien con la ciencia y ver las estrellas, fugaces o no.

Y como se trata de pasarlo bien ¿qué mejor que ciencia en el bar? Así que tenemos dos pases, uno cada día. Consistirán en el formato taller (no para niños aunque si vienen algunos estupendo) con algunas experiencias demo y otra a realizar en cada mesa del bar; ya tenemos preparadas las bolsicas (que aquí habrá que llamarlas así) con el material. El primer día serán cosas más centradas en líquidos y en cosas pequeñas y el segundo en la presión atmosférica y cosas que vuelan. Entrada libre hasta completar aforo, así que...

sábado, 29 de julio de 2017

Resumen del curso en divulgación

Parece que con el mes de julio podemos dar por acabado el curso académico. Este año he ido apuntando en una lista las actividades de divulgación que he realizado, así que podemos cerrar el curso con un balance de estas actividades:

Charlas en institutos: 15
Charlas en otros centros: 11
Charlas en cursos de verano: 4
Codirección de un curso de verano
Reuniones de Ciencia en el Bar: 9
Programas de radio:
   - "Vermús" en la SER: 27
   - En Onda Cero: 5
   - Otros: 2
Vídeos en Youtube: 10

Esto no deja de ser una enumeración cuantitativa, habría mucho que hablar sobre la calidad, alcance y pertinencia de estas actividades. También sobre lo que se deja de hacer (especialmente en investigación propiamente dicha que, ¡hay!, algo se va resintiendo). Pero sobre estas cosas no tengo las ideas suficientemente claras. A ver si durante el verano...

En Septiembre más y mejor (bueno, y en Ujué 8 y 9 de agosto, para no perder entrenamiento)



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Lista detallada con enlaces a los sitios correspondientes (cuando los hay)

4-8 Septiembre -- Curso de Verano Cuentahistorias científicas
4 Sepriembre -- En el curso de verano: La divulgación a vista de pájaro
8 de septiembre -- Ciencia, música y birras en el Zentral
17 de septiembre -- Naukas Bilbao, "Por qué vuelan los aviones (y el método científico)"
6 de octubre -- En Navarra TV hablando de Cyborgs.
6 de octubre -- Ciencia en el Bar con Humberto Bustince 
9 de octubre -- El vermú de la ciencia. Sensado remoto, WSW16
19 de octubre -- Salón Pompadur, ciencia tecnología y derechos humanos
22 de octubre -- Divulgación Innovadora, Zaragoza D+I . "Historias y espectáculos de ciencia".
24 de octubre -- Tribunal de la semifinal del concurso Tesis en 3 Minutos (Logroño)
25 de octubre -- IES Pza de la Cruz, 4ª ESO. "Internet y redes sociales"
(en GDrive)
28 de octubre --  IES Pza de la Cruz, 4ª ESO (dos grupos más)
3 de noviembre -- Accesibilidad universal en Trabajo Social (invitación de S. Anaut)
7 de noviembre -- Inaguración de las Semanas de la Ciencia en la Plaza del Castillo
8 de noviembre -- IES Pza de la Cruz, 4ª ESO
11 de noviembre -- Paseo científico (del Archivo al Caballo Blanco)
17 de noviembre -- Ciencia y Birras en el Zentral (clausura Semanas Ciencia)
28 de noviembre -- IES Tierra Estella, Misterios científicos de la cocina
16 de diciembre -- IES Zizur, Misterios científicos de la cocina 
10 de enero (2017) -- Entrevista en Onda Vasca sobre wifi y salud.
20 de enero -- Escolapios (semana de la ciencia) -- Las ondasen tu vida diaria
23 de Enero -- Koldo Mitxelena, Donosti -- Debate sobre wifi en la escuela
24 de enero -- IES Mendillorri, Tu cerebro...
26 de enero -- BHI Altsau, Botijos y ollas exprés   
31 de enero -- Escolapios, Botijos
7 de febrero -- CIP Viegen del Camino, Tu cerebro te engaña
8 de febrero -- CIP Viegen del Camino, Misterios científicos de la cocina
14 de febrero -- Burlada, Botijos
17 de febrero -- Jakin Mina (Jakiunde), Tudela. Science behind water pots (Cancelado)
18 de febrero -- Café con Ciencia, Burlada
14 de Marzo -- IES P. Sarasate Lodosa, Botijos
22 de Marzo -- Entrevista en Onda Vasca sobre el seminario del día 31.
22 de Marzo -- IES P. Sarasate Lodosa, Cocina
30 de Marzo -- Escuela de Diseño de Corella, Diseño para todas las personas.
31 de marzo -- Seminario "producir o perecer", Bilbao. "Ciencia patológica y patología editorial"
3 de abril -- Salesianos Pamplona, Misterios científicos de la cocina
6 de Abril -- UPNA, Seminario Inteligencia artificial y big data (pdf). Ciencia y Datos.
10 de abril -- IES Padre Moret- Irubide, Tu cerebro te engaña
24 de abril -- ICM Madrid - ¿Contar la ciencia a profanos?   (PWP)
8 de mayo -- Comienzo colaboración semanal en radio en Onda Cero
7 junio -- Lo bueno, lo malo y lo feo con gráficas. Ateneo de Navarra en Larraona
26 de junio -- UIMP Santander - Divulgación y universidad
30 de junio -- Doctorales Iberus (Jaca) - Mesa redonda sobre ética en investigación (y teller de interdisciplinaridad)
10 de julio -- Curso de verano UPV-EHU (Donosti) Una aventura científica: de las partículas subatómicas al conocimiento. La naturaleza de la luz y del sonido


jueves, 27 de julio de 2017

Comunicación mediada

Esta mañana me he cruzado con una persona que grababa un mensaje de audio, probablemente de whatsapp. ¿Por qué un mensaje de voz y no una llamada? Cualquiera sabe en ese caso, pero el hecho es que es una tendencia general: cada vez hablamos menos por teléfono. Tan es así que cuando suena te sobresaltas pensando que ha ocurrido algo malo.

A medida que se han ido sucediendo las posibilidades tecnológicas también lo han hecho los usos y costumbres, a menudo en contra de lo previsto por los diseñadores. Yo me incorporé a esta carrera con los teléfonos domésticos, analógicos, en los que se marcaba con una ruleta que hoy es ya de museo (literalmente). Frases de entonces eran: "llama después de la 8 que es más barato" y "no te enrolles, que el teléfono es para dar un recado y ya". Llamar era caro, y si te ibas al extranjero ya ni te digo. Con 15 años me mandaron un mes a Inglaterra y solo hablé con mis padres una vez. A pesar de ello los adolescentes teníamos tendencia a reiterar llamadas al mejor amigo (o a la pareja en caso de tener una). "¿Otra vez hablando con Gonzalo? pero si os pasáis el día juntos en el cole ¿qué tendréis que contaros?". Y más o menos así durante décadas.

Ya de muy mayor llegó el primer teléfono móvil. Y era exactamente eso: un teléfono que se podía mover. En su fase de introducción fueron un símbolo de estatus, pero en seguida se generalizaron y tener uno ya no era importante, el postureo pasó al modelo concreto que se tenía (fase que sigue hasta hoy). Como solo se podía llamar así era la comunicación, por eso sonaban en cualquier parte y resultaba incómodo en mucha situaciones. Aquellos teléfonos con una pantalla de texto mínima permitían unos mensajes cortos, los SMS. Aquello empezó a distorsionar la forma de comunicarse. Para un recado ya no hacía falta llamar, te dejo el mensaje y ya lo leerás cuando te venga bien. Y lo que empezó como un servicio complementario, poco menos que marginal, acabó con la parte del león. Cada vez se mandaban más mensajes y se hablaba menos. Y así 20 años (en su 20 aniversario se extrañaban de que dejara de crecer), hasta que los teléfonos se vuelven "smart", incorporan conexiones de datos y sobre la internet a la que se accede con esos datos aparecen sistemas de mensajería más potentes, como el whatsapp.
 

Y con el whatsapp (lo mismo vale para Telegram u otros) empiezan a generarse nuevas costumbres soportadas por las potencialidades tecnológicas que no tenían los sistemas anteriores: (i) Los grupos (ii) los grupos absurdos (iii) los grupos de desconocidos, reinventando el messenger, (iv) El envío de fotos (v) el envío de la ubicación (vi) el envío de mensajes de audio como recados autocontenidos, reinventando el SMS (ahora hablado) y (vii) la conversación fraccionada en mensajes de audio.

Todo esto ha ocurrido en pocos años. Whatsapp nace en 2009, aún no tiene 10 años y le ha dado tiempo a  pasar de los mil millones de usuarios, a cambiar de dueños... y a cambiar las formas de comunicación. Seguro que hay comunicólogos y sociólogos estudiando estos temas formalmente, pero como una tesis doctoral no dura menos de 3 años, la realidad se llevará por delante muchos de esos estudios.

Aquí estamos, pasado el 25 aniversario del primer SMS (que fue el 3 de enero de 2017) que acabó con ella y hemos recuperado la conversación como forma de comunicación, solo que ahora en vez de ser en tiempo real consiste en una sucesión de mensajes de audio. Así cada uno se puede tomar su tiempo para escuchar y pensar su respuesta. Ojalá se gane en profundidad todo lo que se pierde en frescura.

jueves, 13 de julio de 2017

Una aventura científica. Naturaleza física de luz y sonido

Esta semana se ha celebrado un estupendo curso de verano del a UPV-EHU en Donostia bajo la dirección de Fernando Cossio y Juan Ignacio Pérez. Se trataba de trazar un recorrido desde las partículas elementales al conocimiento. Los directores tuvieron a bien invitarme, lo que agradezco muchísimo. A continuación dejo las tranparencias que utilicé en la charla:



domingo, 2 de julio de 2017

#UIMP-DivulgaCiencia

Ha sido toda una experiencia (1). Gente estupenda, un ambiente magnífico y asuntos muy interesantes que tratar.

Si tuviera que quedarme con una idea diría que el despegue de la divulgación científica es ya imparable.

La semilla que plantó M. A. Quintanilla con la creación de las UCCs (y que se llevó una gran ovación en el curso) ha dado su fruto a pesar de la enorme sequía (de fondos) en la que ha tenido que crecer. Hay un plantel importante ya de divulgadores, ya no hace falta traducir tantos libros, muchos se escriben aquí. El interés que se muestra a través de las encuestas crece. Se prevé empezar a considerar en los CV del profesorado este tipo de actividades. ¿Qué falta, pues? Solo falta que gestionemos bien la crisis de crecimiento, que no se torne en gris rutina lo que ha nacido de la ilusión voluntarista pero desbocada de unas pocas personas pioneras.

El curso fue profusamente tuiteado, sobre todo por @emulenews , a mi derecha en la foto y más a la derecha @basatitxiki disfrutando de la magnífica sala que acogió el curso. Eso ha permitido hacer recopilaciones bastante detalladas como las siguientes:

Storify del curso completo (todo error u omisión culpa mía)

Storify de mi participación en el curso 

Un muy buen resumen del curso por uno de sus directores, @MicroBIOblog

Esperamos que haya más ediciones de tan estupenda iniciativa.

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(1) No he dicho de qué se trata, y en cuanto pase un tiempo habremos olvidado los detalles: #UIMPDivulgaCiencia es como se etiquetó un curso de verano de la UIMP titulado realmente "Encuentro Divulgación y cultura científica: diálogo Universidad- Sociedad" que se celebró en Santander del 26 al 28 de junio de 2017 y que fue dirigido por Ignacio López Goñi y Juan Ignacio Pérez Iglesias.

miércoles, 28 de junio de 2017

El Vermú de la Ciencia. Públicos disjuntos

Acaba de terminar la tercera temporada de "El vermú de la ciencia". Se ha emitido los domingos siempre que no hubiera fútbol u otras alteraciones de la programación. Se trata de una sección del programa "A vivir Navarra" (la parte local de A vivir que son dos días) en Ser Navarra. Conducido por Álvaro Valderrama, Javier Armentia y yo charlamos de algún tema científico con un poquito de humor. Por cierto, que coleccionamos los podcast AQUÍ.

Pero no se trataba (solo) de hacer publicidad, sino de comentar una observación que me viene llamando la atención: la repercusión del programa en tuiter y en el mundo real son prácticamente disjuntas. Cuando comentas en tuiter que va a comenzar el programa o de lo que va, apenas hay ninguna respuesta. Sin embargo, en el mundo real deben oírlo varios miles de personas (extrapolando de aquí). Además de vez en cuando me encuentro con alguna persona que confiesa que nos escucha habitualmente. O sea que oyentes si hay, lo que pasa es que no deben estar en tuiter o, al menos, no a la vez.

Ejemplos como el reciente espectáculo de Eurovisión (no comments) muestran que la tele no solo es compatible con tuiter, sino que se refuerzan: es más divertido ver esas cosas comentando en redes. En cambio la radio ocupa otro tipo de nichos de actividad y es más difícil esa compatibilidad con las redes sociales. Escuchamos la radio mientras hacemos otras cosas, cocinar por ejemplo (especialmente a la hora del vermú), cosas que no se pueden hacer mientras tecleas en la mayoría de los casos.

Es fácil de entender, y más cuando te das cuenta de que ambos públicos (el de la radio y el de tuiter) son muy pequeños en comparación con toda la población. Seguramente eso es lo que resulta tan raro: a fuerza de pasar tiempo en redes sociales se acaba generando la ilusión de que eso es el mundo y observaciones como esa arruinan la ilusión y de devuelven al suelo. Hala pués, ya desde el suelo continuemos explorando todos los posibles canales para la divulgación.

lunes, 26 de junio de 2017

Divulgación y docencia (UIMP)

Esta semana se celebra en Santander el curso de verano "Divulgación y cultura científica: diálogo Universidad- Sociedad", y los organizadores han sido tan amables de invitarme a hablar sobre divulgación y docencia. Las transparencias de la charla:


domingo, 25 de junio de 2017

Pentagramas en el cielo

(Esta entrada apareció en Naukas hace unos días)

Me dice Adela que le tengo que explicar que son esas cosas tan raras en el cielo.

Son nubes artificiales. Homogenitus y homomutatus. El resto de la entrada es la versión larga (ma non troppo).

Los gases que expulsan los aviones, y que son el resultado de quemar el combustible, incluyen un montón de vapor de agua. Dependiendo de las condiciones del aire en cada momento ese vapor de agua puede hacer distintas cosas. Muchas veces simplemente se dispersa en forma de vapor y nunca lo vemos. El vapor de agua es invisible, transparente como el aire. En otras ocasiones el vapor se condensa en forma de pequeñas gotitas de agua que quedan suspendidas en el aire y se congelan. Casi seguro que las de la foto son eso, nubes hechas de cristalitos de hielo procedentes de los gases de aviones que pasaban. En la vertical de Pamplona, un día de cielo muy estable, a la altura de crucero de los aviones probablemente el aire tenía poca humedad y estaba muy quieto. Así que las trazas de cada avión permanecían tiempo suficiente como para que se fueran acumulando líneas. La foto está hecha desde la puerta de la escuela de música de Mutilva, supongo que por eso vi en ellas pentagramas.

¿Por qué expulsan vapor de agua los aviones? Casi todos los combustibles consisten en moléculas orgánicas que son cadenas de carbonos con hidrógenos en el resto de los enlaces que no se emplean en encadenar los carbonos. También contienen pequeñas cantidades de otros elementos (oxígeno, azufre, nitrógeno, ...), pero a grandes rasgos son compuestos de carbono e hidrógeno. Al quemarse reaccionan con oxígeno y se separan, dejan de estar unidos carbón e hidrógeno para que cada uno de ellos se vaya por su lado con el oxígeno (que está hecho un ligón que se va con todos). El uno en forma de CO2 (dióxido de carbono) y el otro en forma de agua, H2O. Ese agua es la que resulta de la combustión en forma de vapor y condensa después en las estelas de los aviones. Hay un montón de experimentos domésticos (o tabernarios) que se basan en la condensación del agua procedente de la combustión para generar efectos llamativos. Como al condensar se reduce mucho el volumen ocupado, cuando tiene lugar en un recipiente cerrado baja la presión. Con esa disminución de presión se puede succionar el agua de un plato, meter un huevo duro en una botella o espachurrar una lata de refresco, que serían los tres experimentos más clásicos basados en esta situación.

Hay otras situaciones que hacen que los aviones produzcan estelas. Cuando el aire está cargado de humedad, el paso del avión puede inducir la condensación de ese agua que ya estaba allí. Eso es más probable cerca del suelo (en despegues o aterrizajes) y cerca del mar, que donde es más habitual tener aire cargado de humedad. Son especialmente llamativos los conos de nube que se producen alrededor de aviones de caza cuando rompen la barrera del sonido sobre el mar, y de entre las fotos de ese fenómeno la más famosa (con una curiosa historia detrás).



En todo caso, sea de agua aportada por el avión o preexistente en lugar por el que pasa, las estelas de los aviones están formadas por agua que se condensa a partir del vapor. Aunque el fenómeno a grandes rasgos es sencillo, los detalles cuantitativos de cómo se produce son muy complejos. Por un lado está la necesidad de centros de nucleación para que se produzca la condensación. Se ha comprobado que el biofuel aporta menos de estos centros y, por tanto, produce menos estelas a igualdad de condiciones. Por otro lado está la eficiencia de los motores: para producir el mismo empuje los motores más eficientes expulsan gases más fríos, con lo que el agua que contienen se condensa y congela con más facilidad. Toda esta variabilidad hace que desde el suelo no podamos prever cuando se va a crear una estela, cuando no, cuando va a ser duradera y cuando se va a dispersar con rapidez. Lo mismo que nos ocurre con todas  las nubes que hay en el cielo y que hace tan maravilloso ese inmenso lienzo azul.

La Organización Meteorológica Mundial añadió varias tipologías al Atlas Internacional de Nubes en marzo de 2017. Entre ellas la nube generada por el hombre, que dicho en latín queda homogenitus. Y el resultado de la evolución de esas nubes con el tiempo, dado que evolucionan, mutan de forma, se han bautizado como homomutatus.

Por cierto, también hay una versión conspiranoica sobre este tema, pero es algo tan absurdo que no merece más comentario.

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Referencias
https://en.wikipedia.org/wiki/Contrail
http://www.aemet.es/es/noticias/2017/03/Nuevo_Atlas_Nubes
http://naukas.com/2011/05/04/la-fisica-de-las-estelas-blancas-de-los-aviones/
http://www.atlasobscura.com/articles/the-wildly-misunderstood-aeronautics-event-captured-in-this-photograph
http://naukas.com/2015/02/24/la-presion-y-la-vela/

miércoles, 7 de junio de 2017

Lo bueno, lo malo y lo feo con gráficas

Me han invitado del Ateneo Navarro a dar una charla sobre el tema este de las gráficas, la idea era recoger gráficas "divertidas". Veremos que tal. Las imágenes preparadas para la ocasión estas:



Graficas ateneov4 from Joaquín Sevilla


La charla fue retransmitida en streaming y quedó grabado el vídeo, aquí. 

miércoles, 24 de mayo de 2017

Metáforas visuales (gráficas en 4 gráficos)

Las gráficas son artificios de representación de datos que utilizan metáforas visuales para que esos unos valores numéricos resulten directamente perceptibles por la vista, enfatizando además algunas de sus características. En algunos casos la simple presentación de los datos de una forma adecuada es ya la gráfica en si misma (algunos se han creado como chistes):

A partir de ahí, algunas representaciones muestran el objeto a representar un poco más estilizado, pero aún reconocible:


Estos perfiles de etapa ciclista muestra la carretera como una cinta gris vista en perspectiva, pero eliminando las curvas, se pone todo el trazado en una línea recta que se convierte en el eje x de una gráfica. Aunque si de verdad es una gráfica la representación artística tridimensional (en perspectiva) es una muy mala solución (dificulta la medida de los valores y transmite impresiones que no se corresponden con los datos). Seguramente esta "infografía" es algo a medio camino entre una representación artística de la carretera de verdad y una gráfica propiamente dicha. Como gráfica no es buena (por lo de la perspectiva), pero ayuda a entender las metáforas que están tras las representaciones gráficas de datos.

Luego ya, en función del mensaje que se quiere transmitir con la representación de los datos (y que debe de existir en los datos, claro, si no estas mintiendo con ellos) se puede elegir entre un buen montón de gráficas, metáforas visuales que en algunos casos ya nos son tan obvias como las que veíamos al comienzo.

La elección de la gráfica adecuada es muy importante. Si se ponen los datos disponibles en una representación cualquiera lo que se transmite no tiene por qué se lo que los datos realmente significan. En un ejemplo reciente se mostraban los datos de terremotos en Pamplona como si la tierra estuviera temblando desde 1902, una mala elección de la representación de esos datos. Metáfora incorrecta.



lunes, 22 de mayo de 2017

Racismo

De alguna manera creemos que el racismo es algo del pasado, que queda racismo residual pero nadie lo profesa de forma abierta, consciente, contundente. Y si alguien realmente lo cree probablemente será una persona marginal. Error.

Visitando algún museo en Atlanta (GA, USA) hace unos años me llamaron la atención carteles de "coloured only" que habían estado en vigor hasta casi mi adolescencia. El racismo institucional no era cosa de otra época, era algo que ocurría en la primera potencia mundial durante mi vida. Afortunadamente de eso hace ya algunas décadas y la sociedad ha evolucionado rápidamente ¿no? Error.

En aquel año que viví en Atlanta, un vigilante vecinal asesino a un niño negro porque le pareció peligroso. Era un adolescente que volvía de comprar golosinas y se probó más allá de toda duda que no solo no iba armado, sino que no había hecho nada inapropiado, nada que remotamente justificara un balazo, salvo ser negro, eso sí. Sería un error individual del vigilante que el aparato del estado corregiría adecuadamente ¿no? Error.

El vigilante ni siquiera fue detenido esa noche. Sobre el terreno la policía determino que el disparo fue en defensa propia y ni siquiera hubo cargos (¿defensa propia? ¿Qué ley es esa? ¿Los policías in situ evalúan esas cosas?). La presión popular acabó forzando un juicio, pero el asesino salió absuelto. No fue un asesinato, fue un "desgraciado accidente". El caso de Travon Martin será un caso aislado que raramente ocurre en un país moderno como Estados Unidos ¿no? Error.

Y en el colmo de la desfachatez, en uno de tantos juicios por asesinatos de negros inocentes a manos de policías, el abogado defensor le pide al juez que se recuse porque es negro. Y quizá un juez negro pueda verse inclinado a no mantener la tradición de exonerar el asesinato de negros inocentes.

Por lo menos esta vez sí que habrá una condena y, por fin, comenzaremos a ver el cambio de dirección y el camino hacia la eliminación del racismo ¿no? Error, probablemente. Los que asesinan negros solo por serlo, en ocasiones, también son negros. Me gustaría ver cómo termina este juicio. En todo caso, la simple petición del abogado ya es muestra más que suficiente del brutal nivel de racismo existente. Por más que insistamos en nuestra imagen mental de que eso son cosas del pasado y van en buena dirección.

Y por si había alguna duda, justo antes de darle al botón de publicar veo esto.
Las vidas de los negros no importan, y es algo horrible.

 
PS. Me ha ayudado a perder esas gafas de color de rosa el maravilloso libro "Entre el mundo y yo" de Ta-Nehisi Coates, escrito con gran belleza y que describe desde dentro la brutalidad de este racismo tan plenamente vigente.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Postverdad en la ducha

En ese momento de libertad mental absoluta que es la ducha, de repente te fijas... WTF!

¿Cómo va a ser a la ver un fórmula nueva y original y clásico? Es una contradicción en términos. Se debería llamar gel oxímoron.

No se cuantas veces habré pasado la vista por ese tipo de contradicciones sin que me llamen la atención. Forman parte del paisaje. Pero eso es muy peligroso, porque si nos acostumbramos a aparcar los hechos a la hora de vivir el día a día podemos creer que todo es posible y eso no es así. Es un ejemplo doméstico de eso que han dado en llamar postverdad. O "alternative facts" como dicen Trump y sus colegas. Puedes disfrutar del clasicismo original o de la nueva fórmula, todo es subjetivo.

Hay quien dice que eso de hablar de "postverdad" es postureo linguístico, que deberíamos hablar de "mentira". Pero creo que es otro nivel. Es a la hora de juzgar como es realmente la fórmula del jabón cuando podemos decidir si el reclamo publicitario es verdad o mentira, viendo si se corresponde con la realidad. Probablemente ninguno de los dos reclamos sea verdadero. Lo más probable es que no sea la fórmula original que utilizó la marca en sus primeraos años, pero tampoco será una fórmula novedosa de hace un mes... La posverdad es que te ofrezco dos enunciados alternativos (falsos e irrelevantes, por cierto) para que te sientas feliz y elijas el hecho alternativo que te encaje mejor.

Son enunciados irrelevantes porque hacen referencia al sustrato físico del jabón, mientras que lo que uno disfruta es la experiencia que ese sustrato produce: la fragancia, la textura y ese tipo de cosas. De alguna forma parece que apelar al sustrato físico de algo da importancia y seriedad, pero si lo pensamos es mera impostura.

Cerramos el grifo, se acabó la ducha. Menos mal que ahora al salir a la calle, en el mundo real, estaremos a salvo de esta peligrosa tendencia a los hechos alternativos ¿no? ¿NO? Snif!

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Ayer puse la foto en tuiter y una versión superresumida del argumento, ver.

martes, 16 de mayo de 2017

Pseudociencias peligrosas con avales oficiales


La libertad de expresión y la de reunión son esenciales. Debe haber muy buenas razones para limitarlas. Otra cosa es dar apoyo oficil a cualquier cosa. Un personaje que vive de vender falsas esperanzas en forma de entradas a sus charlas o saquitos de hierbas no debería contar con el apoyo de instituciones como ayuntamientos o gobiernos; menos aún de instituciones destinadas a la creación y difusión del conocimiento científico, como las universidades. Esta razón nos ha llevado a mandar a los periódicos este texto cofirmado por Ignacio Lóez Goñi, de la Universidad de Navarra, Javier Armentia, del Planterario de Pamplona y yo de la Universidad Pública de Navarra. (el texto completo y un comentario extra en el blog de Javier)

Estamos esperando que se retire el apoyo oficial a la anunciada charla de Pamiés en Pamplona.

lunes, 15 de mayo de 2017

#Pint17PNA

Un año más, y van 3, Pamplona se une al festival internacional Pint of Science. 10 países, en España 42 ciudades, cientos de bares, miles de charlas, todo un movidón.

Ayer tuvimos la inaguración en el IDpuntoCERO, y estuvo muy bien. El sitio se llenó, la charla estuvo muy bien, la gente preguntó y todo el mudo salió muy contento y satisfecho. Esperemos que en los dos días que nos quedan por delante sigamos con ese nivel. Seguro que sí.

Que las cosas se hagan de forma coordinada y sincronizada genera mucho más impacto social, y eso es bueno y por eso se hace. Pero también tiene problemas; como dijo JFK, el éxito tiene mucho padres. Esperemos que las posibles tensiones entre unos padres y otros no den al traste con el evento. En fin, ya glosaremos los problemas del festival cuando haya acabado. Mientras, sigamos yendo a los bares a escuchar apasionantes historias de ciencia. Os invito a conocer a nuestros maravillosos ponentes, que están un poco escondidos detrás de los "eventos" en la web corporativa (AQUI), pero pinchando ahí se ven los títulos de las charlas reales y los nombres de los ponentes.

Por cierto, nos entrevistaron en Radio Euskadi para hablar de ciencia en bares y el Pint. El audio del programa AQUÍ.

(ya acabado el evento, un Storify con los mejores comentariosy fotos)

miércoles, 19 de abril de 2017

Lo aprendido en el aula, se queda en el aula

Todos los años, el día anterior a ir al laboratorio explicaba en clase lo que habría que hacer allí, el equipamiento disponible y las actividades a realizar. Todos los años, al llegar al laboratorio preguntaban como si la clase anterior no hubiese existido. Llegué a proyectar en el aula fotos del laboratorio al que iríamos al día siguiente. Ni por esas.

Dudaba si mi capacidad de explicación era muy escasa o si las entendederas de los estudiantes eran las limitadas. Pero en otras muchas actividades nos iba muy bien, lo que yo explicaba ellos lo entendían sin dificultad. Estaba muy desconcertado hasta que alguien me dijo: “especificidad de dominio”.

Aunque puede ser una utilización un poco libre de un concepto técnicamente enrevesado (ver 1, 2), permite explicar muy bien la situación. Lo que se aprende en el aula vale en el aula y lo del laboratorio vale en el laboratorio, pero no se cruzan. Es algo que en realidad todos hemos experimentado muchas veces, ya sea como profesores o como alumnos. Cinco menos tres no lo sabe pero cinco euros menos tres euros lo responde de inmediato. Los vectores de matemáticas no son los mismos que los de física. Lo aprendido en una asignatura no se traslada a otra con naturalidad prácticamente jamás.

Resulta pues que no es que el profesor sea malo, el plan de estudios inadecuado o los estudiantes unos zotes, es que nuestra mente funciona así. Igual que nos engañan las ilusiones ópticas irremediablemente, lo que aprendemos en un contexto solo es operativo en ese contexto. La versión educativa de una frase clásica: What learned in Vegas, stays in Vegas.

Afortunadamente  la especificidad de dominio del aprendizaje se puede superar: con el tiempo se produce un proceso de maduración de lo aprendido, se asientan los conocimientos y de alguna forma se liberan del contexto que los generó. Entonces ya son utilizables en diferentes situaciones. Ya no te lías aunque encuentres una concepto expresado con diferentes notaciones. ¿Cómo se produce esa maduración de lo aprendido? Ojalá lo supiéramos, pero parece que no es ni mucho menos sencillo. En mi opinión, muchas de las discusiones que se dan sobre la cosa educativa parten de hipótesis alternativas sobre cómo se produce esa generalización del conocimiento (“desespecificación” habría que decir), pero en eso ya entraremos en un próxima ocasión.

viernes, 7 de abril de 2017

Destejiendo la depresión

¿Cómo es posible que quieran reducir el amor a un conjunto de reacciones químicas? Se preguntan algunos. Se escandalizan de que cada vez se conozca más del sustraro físico de las emociones. Como si el hecho de tener un sustrato le quitara realidad, importancia o humanidad a las emociones mismas. Esa idea de que el conocimiento empobrece la experiencia humana es de larga tradición; se quejaba Keats en su poema de que Newton destruía la belleza del arco iris al explicar su sustrato físico, destejiendo el arco iris.

El conocimiento del sustrato físico de las emociones es especialmente importante cuando éstas se tornan patológicas. La pena es un sentimiento natural, quizá no de los más agradables pero importante en nuestra experiencia personal y que ayuda a conformar nuestro comportamiento. Sin embargo cuando la pena se vuelve crónica y se independiza de las causas que pudieron originarla (una muerte, un desengaño, …) , la cosa se vuelve problemática. Entonces ya no hablamos de pena sino de depresión.

Hay quien no entiende que la depresión es algo más que estar triste y apenado, hay quien piensa que la persona con depresión es “culpable” de su situación (no es esfuerza bastante, no “lucha”)… Estos prejuicios suman incomprensión y estigma social al sufrimiento que ya de por si produce la enfermedad a quien la sufre. Estos prejuicios, en gran medida, nacen de la ignorancia.

Nuestra vida se desarrolla (al menos) en dos planos distintos, el de la experiencia consciente y el de su sustrato fisiológico. En el primero sentimos cariño o pena mientras que en el segundo aumenta nuestro nivel de cortisol o se activa determinada zona del cerebro. Ambos planos interaccionan entre sí en un delicado equilibrio. Y cuando el equilibrio se rompe por alguna disfunción y sobreviene la enfermedad también tiene reflejo en ambos planos y ha de restablecerse delicadamente. Tan incompleto (y falso) es pensar que “una pastilla” reparará el plano fisiológico y todo se resolverá como pensar que “luchando” mentalmente en el plano consciente ocurrirá lo mismo. 

Confiemos en que el conocimiento científico continúe avanzando en todo este abanico de cuestiones y se pueda ir destejiendo la depresión.


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Con este texto quiero contribuir a la iniciativa "7 de abril, hablemos de la depresión"  promovida por la OMS en última instancia y por Dolores Bueno desde Naukas y Next Door Publishers de forma más próxima.

Relacionado con esto (parcialmente) había escrito antes sobre el suicidio (1 y 2) y sobre los dos planos de la realidad.

La figura es un cuadro de Alex Alemany, tomado realmente de este sitio.

viernes, 31 de marzo de 2017

Ciencia patológica y patología editorial

La Asociación Española de Comunicación Científica y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV organizan una interesante sesión sobre la problemática de la "ciencia a presión". Han tenido a bien invitarme para que continúe con esas cosas del fraude científico de las que ya comentamos tiempo atrás. La presentación es la siguiente:

jueves, 30 de marzo de 2017

Diseño para todas las personas

Una vez más me han invitado a las Jornadas de Diseño de la Escuela Superior de Arte y Diseño de Corella. Todo un honor. La charla de este año va sobre como el diseño ayuda a hacer un mundo mejor. Lo que se proyectó es esto:


jueves, 23 de marzo de 2017

¿Emprendedor? (Cómo leer periódicos gilipollas)

Tras aumentar enormemente la productividad, el trabajo existente para darnos a todos de comer (y varios caprichitos más) no alcanza para todas las personas.

Esto se puede afrontar como algo sistémico y buscar soluciones globales (desde la política, la sociología, ...) o se puede individualizar. Tú serás de los que trabajen si te inventas tu propio trabajo. Y eso es algo que hay que dignificar.

Siempre han existido personas subcontratadas, autónomas, freelances... en resumen, formas de trabajo sin horario, sin derecho a estar enfermo, sin derecho a casi nada y con bajos sueldos. Entonces se inventó del nombre "emprendedor" y comenzó una enorme campaña de dignificación del mismo. No quiero decir que haya unas fuerzas ocultas que promuevan estas cosas, probablemente sea una característica emergente de la situación social. Ya que he de padecer estas condiciones, por lo menos que sea algo con reconocimiento social.
- ¿Qué es usted, un mierda, un proletario?
- No, por dios, un emprendedor.

Obviamente nadie se siente hoy día proletario, es mucho mejor sentirse "emprendedor". El valor positivo de la palabra es que esa mierda de trabajo que estás "comenzando" (que es lo que significa literalmente "emprendiendo") potencialmente puede convertirse en un gran negocio, una gran empresa. Qué eso no ocurra prácticamente jamás no importa. Parece que proletario es algo esencial, de lo que nunca se sale, mientras que emprendedor es una fase transitoria hacia el éxito. Pues no. A efectos prácticos, estadísticamente, son lo mismo.

Y ya contraponer la ficción del emprendedor con el único tipo de trabajo estable y con razonables derechos laborales que (aún) existe como si lo segundo fuera una abominación es algo de una indignidad que no encuentro palabras para describir (salvo insultos gruesos).

Ojalá mis hijos tengan un futuro laboral lleno de éxitos, en el camino que ellos elijan, pero que no se dejen engañar por gilipolleces. También confío en que los medios que dan pábulo a estas bobadas continúen su indefectible camino hacia la desaparición.

Disclaimer: Todo lo anterior sin prejuicio de los auténticos jóves empresarios que realmente arrancan visionarios proyectos de riesgo a un gran coste personal y que generan un enorme beneficio social. Porque los auténticos emprendedores si existen, han existido eiempre y no han sido educados para ello con recetillas de tabloide rancio.

miércoles, 22 de marzo de 2017

En la radio, sobre deshonestidad científica

La semana que viene hay una interesantísima jornada titulada "Producir o perecer: ciencia a presión". Sobre eso me han preguntado hoy en Onda Vasca y hemos charlado un rato. Un buen aperitivo para la jornada. Dejo a continuación el podcast, que tiene de regalo a Armentia hablando del cambio de hora y husos horarios y a Santiago Gaztelumendi hablando del día meteorológico mundial.


domingo, 12 de marzo de 2017

Sobre las tareas escolares de mis hijos

Es recurrente el debate sobre la cantidad de tarea que tienen los escolares hoy día. Enseguida se organizan grandes grescas porque cada contendiente habla de una cosa distinta. Todos estamos de acuerdo en que un niño de 5 años no debería tener dos horas diarias de tarea y que uno de 15 es razonable que tenga media o una. La dificultad está en encontrar el término medio adecuado. A este respecto mi opinión se basa en la experiencia desde la paternidad.

Siempre quisimos reforzar la actividad de los maestros y jamás recomendamos a nuestros hijos que dejaran de hacerla o que fuera inadecuada… pero cada vez hubo que tragar más quina para mantener el papel. De la mayor al pequeño van 8 años, y en ese tiempo hemos visto que las tareas comenzaban cada vez más pequeños, eran de mayor duración y, lo verdaderamente dramático, más irrelevantes.

Tarea de inglés: colorear (cosa que, lejos de ser un entretenimiento, mis hijos han odiado siempre). Tarea de matemáticas: escribir en una cuadrícula los números del 1 al 100 (sabiendo contar a la perfección desde hace meses). Los ejemplos serían inacabables. Hablamos con las tutoras y tutores muchas veces. La respuesta típica es que toda la clase debía hacer la misma tarea, a unos les resultaría aburrida y a otros inalcanzable, pero la justicia parece ser el mismo café para todos.

Otro frente de batalla fue la agenda, porque para saber la tarea que tienes hay que llevar una agenda. Se supone que hacerlo, apuntar lo que se manda y saberlo consultar, es obvio; nadie lo enseñó nunca pero se exigió siempre. Y si no lo hacen bien… es problema de ellos.

La última queja es la escasa realimentación del proceso. Si no se recoge, se corrige y se valora la tarea con sistemática ¿para qué se manda? Se hacen controles aleatorios para verificar si la hacen o no pero no se corrige con sistemática. Entonces se percibe más como una pura carga de trabajo (casi un castigo) que como una actividad educativa de pleno derecho.

En resumen, mi queja respecto de las tareas (que no sé si es la más habitual) consiste en lo siguiente:
-    Tarea igual para todos, no orientada a objetivos individuales de cada alumno
-    Objetivos inespecíficos: “que aprendan a concentrarse para el futuro” y cosas así
-    Abundancia de tareas irrelevantes y desmotivadoras
-    Escasa realimentación con las tareas que eran de cierta entidad e interés
-    Aumento importante de la cantidad de tarea (a cada edad) en los últimos 15 años.

Por supuesto que esto no agota el tema. Está la cuestión de que la tarea profundiza en las diferencias socioculturales entre alumnos, la interferencia con otras actividades que la escuela cubre mal (educación artística, musical y deportiva) que se tienden a desarrollar en extraescolares, o la consideración sobre si el trabajo extra no sería más razonable desarrollarlo en un horario escolar extendido, entre otras. También es importante dejar claro que esta crítica a las tareas de mis hijos no va contra ningún maestro en particular ni contra la profesión en general, sino contra un estado de opinión y un hábito que se ha generalizado poco a poco.

Hasta aquí 530 palabras, no mucho, pero en las próximas discusiones en tuiter ya tendré algo a lo que referirme un poco más extenso que los 140 caracteres ;-)